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“Más vale malo conocido que bueno por conocer” dice un refrán de la sabiduría popular. “Prefiero pájaro en mano que cien volando”, expresa otro.

No sé qué piensas tú, pero, para mí, ambos refranes son limitantes y hablan de conformismo, de mediocridad. Yo me he propuesto no usarlos ni dejar que sean rectores de mis acciones. Puedo declarar incluso que los detesto.

A lo mejor en el momento en que estos refranes nacieron el mundo atravesaba una profunda escasez y pobreza, la postguerra, por ejemplo. Imagino que el instinto de sobrevivencia diera lugar a estas ideas.

Hoy es muy distinto. Hoy sabemos que la vida sucede fuera de la zona de confort y que los riesgos de ir tras lo verdaderamente importante siempre da buenos resultados.

Ese miedo a cambiar o a dar el brinco hacia una nueva vida que seguramente es mejor está influido por esos dos mensajes populares.

En estos últimos días, meses, incluso años, nos ha tocado fuerte. La pandemia vino a confirmar que la vida es un constante cambio de prioridades, lo quieras o no. Por elección o por obligación, cambiamos roles y personajes. Cambiamos la piel, literalmente.

Yo he vivido en 35 casas diferentes a lo largo de mi existencia. Mis padres fueron los responsables de las primeras 13 mudanzas. He vivido en tres países y nueve ciudades. Me he casado tres veces y la empresa que fundé hace 36 años (FORJA Consultores) ha renacido al menos 6 veces.

No soy de rutinas ni de lugares fijos para trabajar. No he usado escritorio ni mesa de trabajo. Mi oficina es el laptop y cualquier lugar es bueno. Me encanta la idea de moverme de lugar y de estar bien donde sea. Mi vida jamás ha sido aburrida.

Así soy por elección. No quiero decir que sea lo mejor y que sea un modelo a seguir. Lo que sí creo que todos debemos sentir esa la libertad de ser y estar donde el corazón mande.

Por miedo y comodidad veo a muchos estancados dejando de vivir su vida con una carga de insatisfacción por no saber qué ni cómo hacer para dar el salto y “despertar».

El aprendizaje de vida y el desarrollo como persona se suceden cuando sales de la muy mencionada zona de confort e introduces cambios. Cada vez que te mudas de casa, aprendes. Cuando tienes un hijo, aprendes. Cuando cambias de trabajo, aprendes, Cuando sufres una enfermedad, aprendes. Cuando pierdes un ser querido, aprendes. Cuando te casas o te divorcias, aprendes.

En síntesis, no hay aprendizaje ni desarrollo cuando “estás cómodo”. Puedes quedarte así por mucho tiempo y solo cambiar cuando la presión externa lo obliga. También puedes escuchar tu voz interior que te pide cambios y hacerle caso.

De vez en cuando, y muy seguido, me pregunto si mi vida requiere un sacudón o un giro de timón. Lo que si es verdad, es que me he entrenado para disfrutar la inestabilidad.

Cuatro citas famosas para cerrar este compartir:

“Locura: seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”.
-Albert Einstein

“Felicidad: Moverse con comodidad en medio de la incertidumbre”.
-Anthonny Robins

“No es necesario cambiar… la supervivencia no es obligatoria”.
-Ed Demming

“La inteligencia de un individuo se evalúa por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar”.
-Enmanuel KANT

En un próximo artículo entraré en detalle sobre las 7 P´s para facilitar esta salida de la zona de confort, para que los cambios sean por elección y no por obligación.

Por ahora, te sugiero que revises esos dos refranes y como los pudieras reescribir, es decir, cambiarlos hacia una idea más expansiva y útil.

Te dejo aquí dos enlaces a Youtube donde trato más sobre este tema tan valioso en la vida. También un enlace que te lleva a un escrito anterior en este mismo blog.

No quiero Paz ni Felicidad, quiero Serenidad https://youtu.be/B0UzqRb030w

Las CRISIS no existen. https://youtu.be/lQNmfAemhd4

Serenidad y Fortaleza

Ah, y recuerda dejar tu comentario aquí abajo. Yo mismo los respondo todos.