Reciprocidad: balance entre dar y recibir

por Eduardo Martí


 

En mi último viaje a Caracas, mientras manejaba por la ciudad, jugaba a sintonizar la radio y me topé con una emisora donde dos mujeres hablaban acerca de “líos de pareja”, y como yo no escapo a eso, me detuve a escuchar. La periodista entrevistaba a Mariela Michelena, una venezolana residenciada en Madrid que publicó un libro, que lleva varias ediciones ya, titulado “Mujeres Malqueridas”.

Lo poco que pude escuchar, ya que el programa estaba a punto de terminar, fue muy interesante. Entre ellas, por ejemplo, que una mujer va a una tienda y encuentra un vestido hermoso, pero por ser hermoso no significa que “necesariamente” le quede bien a ella. Y muchas mujeres se casan con “alguien hermoso” pero que no le calza bien. Así también hace referencia a personas quienes se empeñan en que su negocio siga adelante, cuando las cifras apuntan lo contrario. Eso también pasa con algunas parejas.

Pero hubo algo que llamó particularmente mi atención y lo quise compartir contigo. Y es que la persona que llevaba a cabo la entrevista le pregunta a Mariela Michelena: “Si tú pudieras decir en una palabra: ¿cuál es el secreto de una muy buena relación, de una buena relación de pareja, cuál sería esa palabra?”. La respuesta fue muy rápida y contundente. Era una respuesta que no tenía que elaborarse. Ya estaba segura. La palabra que mejor define una excelente relación de pareja es RECIPROCIDAD. Escuchar aquello me hizo detener de inmediato mi carro. Necesitaba tratar de entender lo que esta señora estaba intentando decir: ¿cómo que, para que exista una “buena relación de pareja”, debía haber reciprocidad?

¿Qué significa “reciprocidad”? me preguntaba. Y me gustó la forma en que ella lo definió: “son las relaciones donde no hay déficit, ninguno le debe al otro”. O sea, podemos hablar de que hay reciprocidad, cuando los dos sentimos que estamos haciendo el mismo esfuerzo porque la cosa marche bien.

Desde ese momento, la palabra no ha dejado de estar en mi pensamiento. Me he dado cuenta que aplica no sólo a las relaciones de pareja, sino en todo tipo de relaciones. Me he estado observando de cuidar que no haya déficit con quien interactúo.

Trato de darle a quien me da. Acepto recibir de quien le he dado. No quiero pedirle mucho a alguien si luego no voy a tener como “darle”. Igualmente, trato de no darle mucho a quien se puede incomodar al no tener como retribuirme. De lo contrario, vamos a estar en desbalance y las relaciones pueden distanciarse.

Esto me llevó a reflexionar: ¿qué tanto yo VIVO en reciprocidad con la gente que me da? Y no menos importante: ¿qué tanto puedo estar incomodando al que le doy mucho y éste no encuentra forma de retribuirme? A veces yo, Eduardo Martí, puedo estar en una situación de dar, dar, dar mucho y puedo estar incomodando al otro, que sentirá “estoy recibiendo mucho y no sé cómo retribuirle” y esto ocasionará que el otro, un día, se aleje.

Esto lo he observado, verificado y comprobado de muchas formas. Intentaré ilustrarlo con algunos ejemplos:

- Hace poco se realizó un evento en Chicago donde Luis Fallas y Alex Dey se presentaron juntos. Yo los conozco. Hubiera podido presentarme y entrar sin pagar taquilla. Opté por pagar el valor de la entrada, ellos se sorprendieron pero les dije: “ustedes me van a dar sus enseñanzas y yo quiero que haya reciprocidad, quiero dar algo a cambio de lo que voy a recibir”.

- Tengo una querida amiga que la he estado apoyando en la manera de llevar una relación muy conflictiva con su jefe. Las dos primeras sesiones de coaching le fueron muy útiles. Yo sentí mucha satisfacción con su avance. De hecho insistí para vernos unas dos veces más porque me interesaba. Noté que ella estaba tomando algo de distancia y no se hacía fácil juntarnos para realizarlas. Me atreví a confrontarla y comprobé que estaba apenada porque ella sabe que estas sesiones son costosas y ella no estaba compensándome.

- Recientemente de visita en Paraguay salí con tres personas a cenar y para mi sorpresa, quien estaba en peores condiciones económicas se empeñó en pagar la cuenta. Yo insistí en que no era necesario pero ella alegó que yo le había dado mucho y esa era una forma de agradecerme. A pesar que yo sabía que era un esfuerzo para ella, la dejé para que sintiera que estaba en balance. Pero yo también me dediqué a dejarme regalar. A juicio de ella, yo lo merecía.

- Cada vez que salgo con un amigo cercano resulta ser que siempre hace el paro de querer pagar la cuenta pero nunca saca la cartera. Yo ahora evito salir con él.

- Muchos jefes esperan reciprocidad de sus colaboradores ya que para eso les pagan un salario. Los colaboradores esperan reconocimiento y halago por su trabajo bien hecho. Cuando esto no sucede, la relación está en déficit.

- La reciprocidad también está presente en los actos de generosidad y caridad. Aunque en estos casos no esperas nada a cambio, al menos sientes la satisfacción que te produce la acción. A veces la sola sonrisa de quien recibe es más que suficiente.

Al final, siempre hay alguien que pierde cuando no hay reciprocidad. Al contrario, siempre se gana cuando sí la hay. Desde entonces, he comprendido que es una palabra que me ha traído paz. También me ha traído conciencia de los asuntos de los que debo ocuparme.

¿Cómo estás tú con tu reciprocidad en tus distintas relaciones?, ¿Consideras que estás en balance?, ¿A quién pudieras estarle dando más de lo que te ha dado? Te invito a que reflexiones y me dejes saber lo que te surge.

Publicado el 15 agosto 2011 en la categoría Efectividad, Gerencia, Reciprocidad
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Feder abril 26, 2014 a las 6:05 pm

Hola, leí todo y quiero preguntar algo respecto la siguiente parte de tu análisis sobre la reciprocidad, cito: “A veces yo, Eduardo Martí, puedo estar en una situación de dar, dar, dar mucho y puedo estar incomodando al otro, que sentirá “estoy recibiendo mucho y no sé cómo retribuirle” y esto ocasionará que el otro, un día, se aleje.” Ésto aplica en una relación? Porque en mi caso yo siento que estoy dando mucho y ella no lo equipara y siento que hay un desequilibrio y ella no lo nota. Debería moatrarle éste artículo para que abriera sus ojos y entendiera lo vital de la reciprocidad en una relación ¿No crees? Quisiera poder contactarme con vos para poder hacerte algunas consultas al respecto, sería muy importante para mi. Desde ya muchas gracias por leer y un abrazo a la distancia!.

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Eduardo Martí mayo 2, 2014 a las 8:02 am

Hola Feder. Si hay la percepción que en una relación alguien pone mas que el otro, hay déficit. Sin duda, pero fíjate que digo “percepción” porque suele suceder que ambos piensan lo mismo porque están dando lo que el otro no necesita recibir.
Creo que pueden leer juntos este escrito para conversarlo abiertamente sin el juicio de quien da más sino para explorar como se están sintiendo.
Te puedo recomendar leer el libro LOS 5 LENGUAJES DEL AMOR muy bueno porque muestra que a veces estoy amando desde como quiero ser amado y no desde como el otro quiere sea amado.
Espero haberte sido de utilidad y gracias Feder por estar en este blog.

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Senovio abril 30, 2013 a las 10:08 pm

La recirprocidad en las comunidades andino-amazónicos del Perú sobrepasa la relación de dar y recibir, no esperamo que esa persona nos corresponda en ese momento o en otro momento si sabemos que no está en sus posibilidades. Pues entendemos que la recirprocidad va más allá, involucra a todo un pueblo, una nación. Hoy recibo de ti, mañana lo hará otro por mí, esa es la lógica de la reciprocidad que ha funcionado por siglos, de modo que en mi nación no existe peregrino que no reciba hospitalidad aún si éste no tiene como pagarlo. La única regla de la reciprocidad es el respeto a nuestras cosmovisiones. Si rompes esa regla, entonces no eres nuestro aliado, no nos quieres o no nos respetas, entonces, para que apostar en alguien que no va a corresponder a mi gente cuando éste visite tu nación…
Saludos
Senovio

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Eduardo Martí mayo 6, 2013 a las 3:16 pm

Que ricura la que nos compartes Senovio. Nuestros antepasados eran muy sabios. Hay un materialismo que nos ha cambiado la cultura y todo pasa por una transacción. Lo importante es que recibas y des, que des y recibas. No necesariamente n el mismo espacio y momento. Lo importante es que no haya espacio de déficit. Un abrazo

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Enrique Hernandez octubre 6, 2011 a las 1:09 am

Cuando Lao Tse afirmo que la mejor manera de recibir es dando, para mi ahí estaba hablando de reciprocidad, y efectivamente en mi vida personal cuando percibo que alguien me da algo, por ejemplo, atención, comprensión, amor, cariño, respeto o porque no algo material, ahí en ese momento me siento en deuda con quien me da y no se hace esperar que busque consciente o inconscientemente retribuirle su acción, entonces, si esperamos algo de alguien y no lo recibimos muy probablemente no estamos dando, y es por eso que no sienten el mas mínimo deseo de darnos, creo que el reto es ¿Cómo encontrar el balance?, para esto no hay bascula que lo pueda pesar, ¿Acaso la bascula será la sensación de plenitud en nuestra vida?. En el año 2004 escuche decir a un profesor de mi carrera de psicología, una filosofía con la cual se conducía en su vida, y desde ese momento me hizo mucho sentido y la adopte para mi vida, en sus propias palabras dijo:
“Con el bueno se bueno, y con el malo se justo” , para mi aquí hay mucha reciprocidad para quienes lo entendemos, aunque también me he encontrado con personas que ven un acto de venganza en esta filosofía y lo he constatado porque muchos me lo han dicho, pero he descubierto que quienes me lo ha dicho, tienen un común denominador, sinceramente son personas que no son nada recíprocos, al contrario solo quieren beneficiarse a costa de los demás y esto es una plaga que se extiende, y la mejor manera de empezar a erradicarla, es tomando conciencia de mi reciprocidad en mis roles como pareja, jefe, amigo, padre, madre, hijo, colaborador, empresario etc. Y yo ya lo estoy haciendo, en este momento voy a subir mi comentario y como reciprocidad espero recibir otro comentario de el gran Eduardo Martí, que maravilla tomar conciencia de que esto lo puedo aplicar en todas mis actividades y esto me hace sentir plenitud, gracias Eduardo Martí, Mariela Michelena, Lao Tse, y a mi profesor de Psicología.
Saludos Eduardo y nos vemos en el PIL 1 reestructurado.

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Leopoldo Romero septiembre 18, 2011 a las 12:46 am

Muchas gracias Eduardo por mostrar de una forma tan clara lo sano que es en toda relación el estar en balance con el otro. Ahora me deja la inquietud que en el ambito organizacional y segun la teoría de la equidad. La reciprocidad entre trabajador-organización, desde la mirada del trabajador, incorpora en su balance individual “cuanto doy / cuanto recibo” su percepción de como es esa misma relación en sus pares en comparación a la propia. Parece más complicado, no crees?
Saludos y un abrazo

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Eduardo Martí septiembre 18, 2011 a las 1:34 pm

Sabes que todo eso tienen mucho que ver el nivel de percepción y expectativas de cada persona. Lo único que puede acortar la brecha tiene que ver con la comunicación desde el liderazgo.
Abrazo

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SOCORRO agosto 31, 2011 a las 9:45 pm

Me encantó muchísimo el texto” Las ventanas rotas” Cuantas situaciones que no armonizan en nuestra vida y sin embargo no hacemos nada por solucionarlo, este e-mail es una invitacion a reparar las ventanas rotas, por donde pueden escaparse las cosas bellas que Dios nos ha regalado como amigos, seres muy allegados a nuestro corazon, oportunidades….

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Eduardo Martí septiembre 1, 2011 a las 9:30 am

Por allí va la cosa Socorro. Reflexionar y accionar. Saludos

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alexbar agosto 31, 2011 a las 6:18 pm

Hola a todos, la reciprocidad es algo que yo venía practicando intuitivamente, y efectivamente me hace sentir bien, ahora que leo los fundamentos y me reafirma y sobre todo me indica que puede ser aplicada en toda relación, dado que yo la aplicaba solo en algunas áreas.

Muchas gracias Eduardo

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Eduardo Martí septiembre 1, 2011 a las 9:46 am

Que bueno Alex. Dar y también aprender a recibir. Saludos

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Fernando Fernández Zárraga agosto 31, 2011 a las 6:11 pm

Me interesa todo lo que tiene que ver con cerimiento personal y liderazgo.Voy a leer sus escritos y más adelante enviaré comentarios mas completos

F.Fernández Z

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Eduardo Martí septiembre 1, 2011 a las 9:43 am

Gracias Fernando. Aquí estaremos. Buen viaje por este blog. Saludos

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yáskara agosto 31, 2011 a las 11:36 am

Que interesante¡¡¡¡ y lo mejor: he encontrado la respuesta a lo que tanto sufrimiento me ha causado en toooooda mi vida….es decir: creencia limitante: da, da, da ,da ,y siempre da, “sin recibir nada a cambio”; pues resulta que esta creencia me ha hecho infeliz, no voy a entrar en detalles de la cantidad de conflictos que he tenido en toda mi vida gracias a pensar de esta manera…..es decir, el hecho es que despues de tu dar, y dar, y luego la gente se convierte en ABUSADORA DE TU BONDAD trae tremendo malestar en tu vida , por naturaleza, porque no existe en esta práctica un BALANCE. Mis relaciones están cayendo en el desbalance.
Que maravilloso¡¡¡ De ahora en adelante me cuidaré de dar en la misma proporción a quien me da; De recibir a quien le he dado; y sobre todo nO DAR demasiado a quien NO es reciproco. Por favor corregirme si no es la manera…………..gracias y felicitaciones¡¡¡¡ de verdad no se imagina la liberación que a partir de este momento tengo……..gracias¡¡¡¡¡

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Eduardo Martí agosto 31, 2011 a las 8:27 pm

Lo importante amiga Yáskara es que tu sientas que de alguna manera hay balance. Que de alguna manera tu recibes aunque sea la satisfacción de haber dado. No estoy queriendo hablar de relaciones transaccionales de un toma y dame. Pero cuando sientes desagrado por el déficit es donde debes hacer algo. También puedes pedir y no quedarte callada esperando que te den. Al menos puedes manifestar tu sentimiento. Hay muchas cosas que puedes hacer, lo importante es no sentir el vacío o el Abuso del que hablas. Saludos de nuevo.

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Nuria agosto 30, 2011 a las 2:17 am

Toda la razón, pero muchas veces como muy bien has dado un ejemplo, también se ha hablado de la valoración que cada uno da de su entrega, lo que para unos es dar mucho, para otros, eso que reciben significa poco.
Cada uno tiene diferente escala de valores y lo que para tí es importante para otro no lo es tanto.
De ahí lo complicado y las decepciones personales.

Nuria

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Eduardo Martí agosto 31, 2011 a las 11:19 am

Buen punto Nuria. Nada es absoluto y merece ser conversado con los actores. Gracias

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Mariangela agosto 28, 2011 a las 12:46 pm

Gracias por tan excelentes temas de reflexión y aprendizaje! Me siento totalmente identificada con este tema de Reciprocidad, lamentablemente he huido al creer que no había respuestas, quizás ya es hora de despertar he ir mas allá.

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Eduardo Martí agosto 31, 2011 a las 9:52 am

Buena reflexión Mariangela.

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carmen agosto 26, 2011 a las 4:39 pm

Hola Eduardo: Me he tenido que ausentar por algún tiempo, pero espero ahora actualizarme con tus últimos artículos. El tema de la reciprocidad me encanta, pero siento que demanda de mucha reflexión. No lo veo tan sencillo. Creo que tiene mucha relación con la comunicación entre las personas, con nuestra manera de expresarnos y de inter-actuar. No es igual la reciprocidad en una pareja, que con amistades, o con una compañera de trabajo. A veces las personas no saben cómo ser recíprocas con una persona, o a veces lo son a su manera y no tenemos la mirada para percibirla. También hay personas que saben dar mucho, pero que no saben recibir y vice-versa. Pero lo importante del tema es que es muy importante saber recibir y también es muy importante dar, aunque no recibamos esa reciprocidad de inmediato. ¿Qué sabemos si la vamos a recibir cuando más la necesitemos? Me encantan tus artículos porque me hacen pensar mucho.

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Eduardo Martí agosto 28, 2011 a las 11:22 am

Yo no pretendo transmitir la verdad querida Carmen. Yo solo comparto mis ideas para que sirvan de reflexión y que los lectores lleguen a las suyas. Que bueno que estás d vuelta. Cariños.

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Anabella agosto 23, 2011 a las 9:21 pm

Gracias Eduardo por esa reflexion tan interesante sobre la reciprocidad tan necasaria en nuestras relaciones interpersonales, muchas veces nos alejamos de las personas por no ser retribuidos en nuestros afectos, atenciones, llamadas y dedicacion en tiempo y esfuerzo para consolidar una relacion bien sea amorosa o de amistad, la consecuencia de la falta de reciprocidad es el alejamiento de esas personas y nos sentimos frustrados cuando no recibimos lo que esperamos y hay veces las personas no hacen esfuerzo por conservar un amor o una amistad yo he vivido varias experiencias al respecto y me he alejado por completo de esas personas con un dejo de nostalgia y dolor, tenemos que tener cuidado con las personas que se nos acercan y no ser tan dados con las personas que no conocemos suficientemente. Tengo el libro de la Inteligencia Emocional y todavia no lo he terminado de leer por tu entusiasmo lo voy a buscar y terminar su lectura. Te agradezco los temas tan maravillosos que me envias por que me ayudan a ser mejor persona recibe un abrazo y un afectuoso saludo con mis deseos por tu éxito profesional. Anabella González

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:57 pm

Gracias Anabella por todas tus palabras tan acertadas. Busca el libro y explóralo con detenimiento. Cariños

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abner agosto 18, 2011 a las 5:17 pm

Interesante la invitación que acaba de darnos de reflexionar sobre nuestro grado de reciprocidad.

No se si tenga relación lo que voy a decir, Yo siempre he estado de alguna manera obsesionado por responder al compromiso con las personas que me ayudan.

Por ejemplo, mi madre me ha ayudado incondicionalmente para que inicio mi emprendimiento a tal grado que opté por dejar el trabajo y dedicarme de lleno al mismo.

Siento un compromiso verdadero hacia ella no solo para responder a su confianza y me pregunto, eso es reciprocidad o compromiso?

Seguiré reflexionando al respecto, creo que si empiezo a tener plena conciencia de ello y lo tomo como una actitud de vida habrá algunos cambios positivos.

Gracias por el artículo.

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:40 pm

Interesante la reflexión que te haces Abner. También me pones a pensar a mi. Lo que me surge es la diferencia que hay entre convicción y obligación. Cuando hay reciprocidad creo que lo hacemos desde la convicción. Cuando hay compromiso pudiera estar presente la obligación. Seguiré pensando. Aprecio tu comentario.

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ANA MARIA agosto 18, 2011 a las 2:15 pm

Gracias Eduardo muy interesante el artículo y la forma en que lo expones, me sirve y mucho!!
Ana Maria

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:37 pm

Que bueno Ana María que te tomas el tiempo para agradecer. Habla mucho de ti. Saludos

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Mercedes Segnini agosto 18, 2011 a las 10:47 am

Excelente articulo Eduardo…siempre he leido al final de tus correos, que nos invitas a escribir algun comentario y que tu siempres los lees…pues bien luego de esta lectura senti una inmesa necesidad de escribirte esta lineas para agradecerte por tan aleccionadoras experiencias, y de esta manera estar en reciprocidad contigo…

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:37 pm

Que bueno lo que dices Mercedes. Sabes, cuando escribo y no hay suficiente retorno por parte de los lectores me hago la pregunta de si vale la pena seguir. Afortunadamente, siempre encuentro la misma respuesta: Lo hago para mí y por mí, pero no tienes idea de lo satisfactorio que es recibir un solo comentario de ustedes. Pero tu has dicho algo importante… estás viendo el valor del escrito y tomas acción para ser recíproca. Lo aprecio mucho.

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Nelly agosto 17, 2011 a las 11:29 pm

Gracias Eduardo! Esta definición de Reciprocidad en toda relación humana si me encantó, porque es verdad toda relación es de ida y vuelta y sobre todo si aplicamos a la relación de pareja, cuando uno está dando, dando y dando sin respuesta de retorno, llega un momento de picada es que nos agotamos porque solo va de un lado y toda relación se alimenta de ambos lados, entonces se produce el desbalance, siendo ya muy tarde y sin posibilidades de retorno. Ahora cuál es tu comentario respecto al mío. Gracias!

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:33 pm

Hola Nelly, no tengo nada que agregar a tu comentario. Lo que dices es lo que pretendo mostrar en mi escrito. Coincidencia total. Cuando hay desbalance hay déficit, y si es sostenido, puede ser irreversible.
Cariños

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David agosto 17, 2011 a las 5:28 pm

Hola Eduardo:

Como siempre te felicito por tus acertados artículos sobre liderazgo y motivación personal en general. En esta oportunidad te has enfocado en la importancia de la reciprocidad en las relaciones humanas en casi todos sus aspectos como son: las relaciones de parejas, en los ambientes de trabajo y de amistades, el problema con la reciprocidad es que es un aspecto subjetivo y no todos podemos ver esta acción y reacción con el mismo nivel de intensidad ya que depende mucho de nuestros valores familiares, culturales y en general de nuestro carácter y personalidad, por lo tanto, debemos siempre apelar a los principios sobre los cuales no hay subjetividad y estos nos ayudaran a ser íntegramente recíprocos en todos los aspectos de nuestra vida.

Saludos siempre cordiales,

David

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Eduardo Martí agosto 23, 2011 a las 9:31 pm

Gracias David por tu aporte. Tu comentario enriquece el debate. Valores, principios, carácter, personalidad… todo interviene y nada es total. Cada caso es único. De acuerdo contigo.
Saludos

Responder

Beatriz agosto 17, 2011 a las 11:26 am

Me encanta…
Hola Eduardo, estaba leyendo éste articulo que me interesó desde el inicio, La RECIPROSIDAD es algo básico en cualquier relación estoy de acuerdo y tambien creo que aunque sea necesario cuando das sin esperar: recibir es más satisfactorio y enriquecedor…
Pero creo que debemos adentrarnos aún más y aprender a ver que en ocasiones aunque hay reciprocidad, de un lado es algo palpable o fisico y del otro puede ser algo no palpable… y el que da lo material no valora lo que recibe, y quiza sea de mayor valor y peso aunque no se vea… quiza la educación, la frivolidad o no sé que nos hace no dar el adecuado valor a todo y además no puedes pasar por la vida haciendo valer cuando das lo no palpable… A veces te llevas tantas sorpresas… Saludos!

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Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:22 pm

Que fantástico darte sorpresas Beatriz. Me parece que todo lo que reflexionas justifica el articulo. No pretendo que estés de acuerdo conmigo. Me contenta que te las produzca. Cariños

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Elsa agosto 17, 2011 a las 10:55 am

Hola Eduardo, bien interesante el tema de reciprocidad todo ser humano normalmente da esperando algo a cambio. Pero la gran enseñanza es dar sin recibir, no es fácil hay que trabajar mucho nuestro crecimiento personal para lograr superarlo. En muchas oportunidades he apoyado a mucha personas en diferentes aspectos sin esperar nada de ello y muchos se han mostrado agradecidos al igual otros no. Pienso que la mejor recompensa es hacer el bien el universo se encargara de ejercer la reciprocidad que nos merecemos. Gracias por tu apoyo tan valioso como siempre, bendiciones en tu camino.

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Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:24 pm

Totalmente de acuerdo Elsa. Que bueno que estás compartiéndote con nosotros en este espacio.

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Antonella Bacco Pico agosto 16, 2011 a las 11:02 pm

Hola mi querido Eduardo

Ahora que leo nuevamente el artículo, veo algo… y lo resumo en una palabra: LA EXPECTATIVA… muchas veces en situaciones de reciprocidad nos hacemos expectativas del otro o hasta de nosotros mismos, buenisimo cuando la expectativa es superada porque nos enorgullece, pero ¿qué pasa cuando una expectativa no llega ni a lo mínimo requerido?. Recuerdo una vez que una persona que me dijo algo que quedó en mi pensamiento: “Si nos lastiman es porque lo permitimos” y cuando tenemos una expectativa de alguien y luego nos damos cuenta que esa persona no las cubrió podemos salir desepcionados, y al fin de cuentas fuimos nosotros mismos los que nos creamos una expectativa del otro, cuando el otro ni siquiera sabía que tenía que cumplirlas.

Es por ello que la comunicación y el establecer compromisos es tan importante, establecer acuerdos… preguntar al otro: ¿qué expectativas tienes tú de mi, y que expectativas tengo yo de ti? y validar con el otro si quiere asumirlas… Creo que el tema de la expectativa y la reciprocidad van de la mano, qué opinas? tus opiniones son siempre valiosas para mi.

Gracias por lo que me das, besos

Responder

Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:27 pm

Interesante punto Antonella. Te das cuenta que el lío está en la expectativa y no tanto en el otro. Fantástico.

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Magui agosto 16, 2011 a las 5:07 pm

Estimado Eduardo Marti

Gracias por compartir este mensaje; sinceramente me ha hecho reflexionar en estos momentos de mi vida; cuantas cosas se solucionaria de forma satsifactoria ” sabiendo dar” y “sabiendo recibir.”

Muchas Gracias y que Dios lo siga bendiciendo.

Responder

Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:31 pm

Gracias a ti Magui por estar aquí.

Responder

Cecilia agosto 16, 2011 a las 12:59 pm

Me parece interesante la reflexión, y estoy de acuerdo que lograr buenas relaciones humanas es necesaria la reciprocidad, pero no debemos quedarnos a ese nivel, debemos trascender, y buscar nuestro propio crecimiento y madurez intentando dar lo mejor de si, sin esperar, los problemas, las dificultades se nos presentan cuando esperamos, ya que al no recibir lo que creo merecer, me desaliento y me decepciono de los otros, pero si no esperas nada lo mucho o poco que recibas te hace feliz y agradecido y si no recibes nada no pada nada al fin al cabo no esperabas nada….. La reciprocidad es el inicio del camino para lograr tu crecimiento, con apoyo de todos aquellos con quienes te relacionas.

Responder

Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 3:53 pm

Entiendo tu punto Cecilia. Dar sin esperar nada a cambio es un nivel súper elevado a donde yo no he llegado aún y donde no se si llegaré. Yo si espero al menos una sonrisa o un gracias…. pero lo mas importante está en aprender a darle a quien me da, aunque sea una sonrisa o un gracias, y de mi parte, aprender a recibirlos con disfrute y merecimiento.
Gracias querida Cecilia por tu valioso aporte.

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Mayliz Hernández agosto 17, 2011 a las 11:07 am

Comparto tu punto de vista Eduardo!! por mas que no esperemos nada cuando damos, que gratificante es recibir un agradecimiento sincero, una sonrisa o un abrazo por nuestras acciones.. El detalle es que muchas veces le damos a quienes no lo valoran o no le dan importancia..
Entiendo la posición de cecilia, pero creo que a todos los humanos nos gusta recibir =)
Saludos a ambos!!!

Responder

Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:23 pm

Si otros no saben valorar lo que damos, ese es su problema y no debe limitar nuestro dar. Gracias Mayliz por estar aquí.

Responder

Hugo martinez agosto 16, 2011 a las 12:49 pm

Hola hola eduardo, ciertamente la palabra reciprocidad tambien significa igualdad en ciertos aspectos de los distintos tipos de relaciones, y tambien es cierto que se gana cuando la hay en esas relaciones, no siempre esperamos cosas de vuelta, pero al igual que tu considero que en ciertos aspectos de la vida estamos hechos para dar y sin esperar nada a cambio recibimos de vuelta un maravilloso aprendisaje de personas que con su conocimiento en temas que nos apasionan, nos brindan una gran satisfaccion como lo has hecho durante muchos años por esta vía con cada uno de nosotros, tus seguidores, eso tambien es reciprocidad y eso vale muchisimo, que dios siga bendiciendo todo lo que haces.

“Un abrazo de hermandad y prosperidad para ti”

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 3:54 pm

Muy preciso tu aporte Hugo. Lo aprecio

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Eduardo López Gro agosto 16, 2011 a las 11:09 am

Muy interesante artículo y siempre ilustrativo, lástima que en ellos siempre seas tú el bueno y el héroe de la misma historia podías con sencillez poner ejemplos de otras personas que de seguro hay muchas que servirían.
No dejaré de leer y aprender de tus artículos ya que evidentemente tus conocimientos son muy amplios y perdón si te ofende el comentario pero a varias personas a quienes les he recomendado tu Blog me han dicho que por eso lo dejaron de seguir y eso no quisiera que pasara, sólo sumando esfuerzos positivos podremos cambiar el mundo y todo apoyo a este fin es necesario, ¿no crees?
saludos Lalo

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 3:57 pm

Querido Lalo, si tu no me haces esos comentarios ¿quién?. aprecio que lo hagas y me dejas pensando. Tengo mis explicaciones pero prefiero callar y pensar. Un abrazote

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Luz Maria agosto 17, 2011 a las 3:53 pm

Con todo respeto Eduardo, el blog es de Eduardo Marti,en el cual habla de sus vivencias,imajinate en el lio de CR. en que se meteria si hablase de las vivencias de otros.

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Daniel agosto 16, 2011 a las 10:34 am

Hola Eduardo
Que buen tema y Articulo !!!
Cuantas desaveniencias en las relaciones nos surgen por no tomar accion en este punto casi diria que crucial en las relaciones , Gracias por compartir estas vivencias que nos van inspirando en el camino .
Abrazo
Daniel Bedogné

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:01 pm

Hasta pronto Daniel y gracias por tu presencia recíproca :-)

Responder

Javier aguilera agosto 16, 2011 a las 8:40 am

Hola,Eduardo realmente muy bueno tu Artículo, me ha hecho reflexionar sobre el tema y creo que es la clave para estar bien con sigo mismo y con los demás.felicidades sigue adelante sois un gran conferencista.

Atte Javier Aguilera Paz.

Responder

Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:01 pm

Gracias Javier. Seguiremos haciendo lo que se pueda y un poco mas….

Responder

Mayliz Hernández agosto 16, 2011 a las 8:34 am

Hola Eduardo!! No sabes lo acertado que llego tu escrito hoy a mi vida.. Bueno si te soy sincera yo tiendo a dar, dar, dar y dar en todos los ámbitos de mi vida cotidiana; con mi familia, con mi pareja, con mis amigos, es decir, con todos, me gusta ser incondicional con la gente que quiero, pero surge un gran “detalle” cuando caigo en cuenta que doy y recibo muy poco o nada a cambio.. lo que me lleva a sentirme mal y pensar que la gente solo me utiliza cuando les conviene o cuando me necesitan.. No es nada agradable, pero muchas veces me he sentido así..
Trataré de sacarle provecho a tu escrito y me concentrare en equilibrar la balanza!!!
Saludos y Besos =)

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:03 pm

Allí entra el tema d poner límites querida Mayliz. Ya no tanto de reciprocidad. Pero muy buen punto el que traes. Saludos

Responder

lici agosto 16, 2011 a las 7:28 am

Todo en la vida tendría que responder a esta ley de la reciprocidad.Mi libro de cabecera dice: La creación espera la manifestación de los hijos de Dios………si la creación espera es que el Creador ….tambien lo hace . Pensemos entonces como le estamos respondiendo.

Muy buena tu nota Eduardo.

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:04 pm

Confio que la idea que trato de mostrar es que también demos a quien nos da. Saludos Lici

Responder

Lucelly agosto 16, 2011 a las 6:26 am

Que oportuno ud con esa reflexión. Lo felicito le escribo desde Colombia
ojala algún día tenga el privilegio de asistir a sus conferencias .
Gracias. LO ADMIRO MUCHO UN ABRAZO

Responder

Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:04 pm

Ojalá se de ese día Lucelly… y que sea pronto :-)

Responder

Luz Maria agosto 16, 2011 a las 4:00 am

Gracias Eduardo ,por llevarnos a esta reflexion, siento que cuando das algo por amor,no te vas con las manos vacias.

Lo que comentas de tu amigo que si estubiese en la epoca de los vaqueros del oeste seguro lo mataban por no sacar nunca rapidamente el revolver (lease cartera),todos hemos conocido uno,que es asi digno de pena ajena,ya que el salir con amigos es un privilegio.

Me gustaria conocer tu opinion a esto
El otro dia se comentaba una cuestion .. Cuando tu das algo,la persona que lo recibe dice gracias,y uno en automatico contesta:DE NADA,y que eso no es correcto pues se rompe la cadena del agradecimiento.
Gracias

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:07 pm

jajaja muy bueno lo del lejano oeste y los vaqueros… jajaja
También estoy de acuerdo con que el DE NADA le quita valor a nuestra entrega y no valora el agradecimiento del otro.
Esas gracias nos la merecemos y debemos disfrutarla. Ese es el combustible para seguir dando.
Excelente comentario Luz Maria

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maria olga agosto 16, 2011 a las 12:31 am

Hola Eduardo : que maravilla de palabra, me encanto!!!,las relaciones se hacen mas maduras y mas hermosas ,y esto es en cualquier relacion , tanto con amigos con compañeros de trabajo etc. por eso hay amigos mas amigos que otros y asi en todo sentido de las relaciones .
RECIPROCIDAD!!! Me encanto .
Gracias por tus notas Eduardo , sos muy generoso al compartirla.
Saludos cordiales.
Cariños

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:11 pm

Que bueno Maria Olga. Me gusta y retribuye tu escrito. Gracias

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Mara agosto 15, 2011 a las 10:34 pm

Buenas noches Eduardo, no había escrito antes pero cuando leo tus reflexiones siempre hago lo posible por reflexionar, internalizar y tomar acciones para mejorar. Hace pocos días mi novio terminó conmigo porque yo era muy perfecta y el no me estaba dando la relación que merecía, eso lo llevo a alejarse y si amor por mi se acabó. Yo no lograba entender y pensé que era una excusa. Como alguien podía dejar de amar al otro por ser muy bueno. Ahora, al leer tu reflexión me pregunto si di tanto que se incomodó y se alejó. Lo revisare. Gracias por esta reflexión!

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:12 pm

Buen punto para reflexionar Mara… Si este artículo te da luces para ello, valió la pena. Gracias por compartirte.

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Ingrid agosto 15, 2011 a las 10:23 pm

Hola Eduardo que tema tan importante e interesante, en nuestra vida necesitamos ayudar y quien nos ayude, no nacemos aprendidos por eso la reciprocidad es tan importante y hacerlo sin esperar nada a cambio.

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:13 pm

Vinimos a aprender y aprender… Cariños Ingrid

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PATRICIA VILLEGAS agosto 15, 2011 a las 9:20 pm

PERSONALMENTE CONSIDERO QUE LOS HUMANOS SUFREN TANTO, PORQUE SIEMPRE ESTÁN ESPERANDO DEL OTRO. LA MAYOR FELICIDAD RADICA EN CONCIENTIZARSE QUE SE NACE SOLO Y SOLO SE VIVE PARA APRENDER A VIVIR PARA DAR A LOS DEMÁS. YA SE HA RECIBIDO BASTANTE CON LO QUE HAZ NACIDO, CON UNA CAPACIDAD CEREBRAL QUE TE PERMITE TENER Y OBTENER TODO. LA RECIPROCIDAD ESTÁ EN DAR DE LO QUE YA TE HAN DADO.

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:37 pm

Y también estar dispuesto a recibir lo que estén por darte.
Saludos Patricia

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Connie Valdes agosto 15, 2011 a las 9:15 pm

Simplemente muy aleccionador!!!!
Había estado buscando una palabra que pudiera describir lo que es una relación madura y satisfactoria de pareja y tu me la has dado.
Efectivamente aplica en toda relación. Y hay que distinguir cuando una relación no es recíproca y resolver este punto.
Gracias como siempre!!!

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:38 pm

Tu siempre tan fiel a este blog Connie. Aprecio tu consistencia y reciprocidad. Yo entrego y tu das. Que maravilla.

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jose manuel agosto 15, 2011 a las 6:17 pm

La reciprocidad es una palabra de gran relevancia para el ser humano que dia a dia estamos conviviendo con ella con la familia, amigos, hasta en nuestro trabajo, que tenemos que dar para merecer y hay que estar conscientes de ello, con los amigos cuando tu te vrindas y das todo de ti siempre esperas que sea reciproco de otra forma no funciona, porque esperas cosechar lo que estas sembrando, es por ello que digo que es de gran relevancia de una forma u otra convivimos dia a dia con ella aunque algunos no sepan lo que significa en realidad, graacias.

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:40 pm

Muchos estamos formados para dar y no tanto para recibir. No digo que hay que dar en la espera de recibir, pero cuando están por darte, recibe como un acto de honor al que quiere dar. Saludos Jose Manuel.

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mar agosto 16, 2011 a las 11:42 am

Me encanto, hay que cuidar cuando damos el no cantarlo a cada rato, eso creo que también destruye la relación.

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 3:55 pm

Totalmente de acuerdo querida Mar. No se trata de eso. Aprovecho para agradecerte tu permanente presencia por estos lados.

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Jorge agosto 15, 2011 a las 6:12 pm

Excelente artuculo una sola palabra tan sencilla y tan difcicil de poder dimensionar del lado psisitivo.
Felicidadaes.

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:41 pm

Gracias Jorge. Tu presencia con ese solo comentario lo tomo como un acto de reciprocidad.

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Grayci Teran agosto 15, 2011 a las 6:08 pm

Saludos Eduardo, excelente articulo muchas veces caemos en el error de que damos a cambio de que nos devuelvan lo mismo, dar significa un acto de generosidad y que no solo en lo material, podemos dar tiempo, una sonrisa, palabras motivadoras, si a nivel empresarial es importante recibir esa reciprocidad.. Espero aprender cada dia de esa reciprocidad… Gracias. saludos. Bocono-Venezuela.

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:43 pm

Que bueno leerte por aquí Grayci. Aprecio tu comentario y me contenta mucho saber que nos vamos a ver pronto. Cariños

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Rosa agosto 15, 2011 a las 5:54 pm

Mi queridísimo Eduardo, son impresionantes tus reflexiones. Por esa magia que existe en ti y que creo que nos une, nada de lo que escribes me resulta ajeno y siempre me ayudan a desenredar esos “conflictos existenciales” en los cuales en ocasiones estoy inmersa. Me he divorciado varias veces de varias “cosas, personas, trabajos” y siempre encontré explicaciones para esos hechos, pero ningunas me eran satisfactorias. Ahora, estoy segura que esos acontecimientos ocurrieron porque no había “reciprocidad”. Que oportuno y apropiado eres con tus comentarios. Hoy me siento más tranquila sobre algunos eventos en mi vida. Mil gracias. TQM

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:44 pm

Importante reflexión la que haces querida Rosa. Me contenta que te esté sucediendo. Esos momentos iluminadores a veces quitan un peso de encima.
Cariños

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Fanny Campillo agosto 15, 2011 a las 5:27 pm

Bien querido Eduardo
Ya extrañaba alguna de tus observaciones agudas y penetrantes que me dejan sin habla. Pero, aquí estoy sin habla y golpeada por la confrontación y la evaluación de mis actos. Coincido contigo en que tanto peca el que mata la vaca como el que le jala pata; es decir , eno se trata de dar , dar y dar y seguir dando hasta que incomodar al prójimo. ¡Vamos! ¡hasta hartarlo! ( soy de ese club) Sin embargo, me doy cuenta y reparo en la falta de mesura. No digo que fluyo sin dificultad, doy tropiezos y descalabros pero cada vez me acerco a ese punto clave de reciprocidad para etar en paz conmigo y con mis relaciones. Es duro ver la realidad y mirar ese lado de una que se niega o se resiste a crecer y quiere que las cosas sean como una quiere y no como son.
Vuelvo a agradecr tu existencia en este mundo y a la fortuna que me ha cruzado contigo en el andar y crecer denrtro del querer ser mejor día día.
Gracias, de nuevo y un abrazo sincero.
Muchas felicidades y mucha suerte.
Fanny

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Eduardo Martí agosto 15, 2011 a las 9:45 pm

Practicas la reciprocidad conmigo Fanny cuando dejas tus comentarios tan solidariamente.
Aprecio tu presencia por este espacio. Cariños.

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rocio maldonado agosto 15, 2011 a las 10:53 pm

el personal con el cual interactuo nada mas quieren que le den y nunca estan dispuestas a dar dentro de eso tambien esta involucrado el egoismo y la falta de profesionalizacion, cuando se les niega la ayuda arde troya.

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:11 pm

También eso existe Rocío. Para ello existe siempre la posibilidad de poner límites.

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rocio maldonado agosto 16, 2011 a las 5:06 pm

claro que si pongo limites, considero que son pocos profesionales que carecen de pensamiento critico y de conciencia. espero que el curso que estamos tomando sirva de algo por que no puede haber impacto en mis alumnos si no empiezo por mi, saludos

Brisaida agosto 15, 2011 a las 5:21 pm

BUENAS TARDES EDUARDO. GUAU FABULOSO ESTE TEMA. TENGO MUCHO QUE REFLEXIONAR AL RESPECTO, PERO EFECTIVAMENTE, ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO , LA VIDA ES UN TOMA Y DAME. ( RECIPROCIDAD) , .
GRACIAS POR EXISTIR. SUS IDEAS LAS VALORO MUCHISIMO Y TRATO DE PONERLAS EN PRACTICA

BRISAIDA

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:24 pm

Aquí estamos Brisaida. Haciendo lo nuestro para que tu hagas lo tuyo. Allí también se manifiesta la reciprocidad.
Cariños

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Juan agosto 15, 2011 a las 5:19 pm

yo no utilizaba la palabra RECIPROCIDAD como el secreto para un buen matrimonio (33 años ya lo pueden decir), acostumbraba a decir que no hay que poner el 50% por pareja, sino el 100% cada uno, porque con eso se esta nivelado, pero creo que la palabra RECIPROCIDAD describe mejor lo que debe existir en toda relacion sana, desde la amistad, el noviazgo, el matrimonio, los negocios, hasta con Dios, y muchas veces con un simple “GRACIAS”, se puede obtener esa Reciprocidad con la persona que no solo da materialmente, sino da su tiempo y su amor.

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:23 pm

Amigo Juan… excelente comentario además viniendo de tanta autoridad moral :-) 33 se dice fácil.
Saludos por Panamá

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MIRLA MACHADO agosto 15, 2011 a las 5:18 pm

EXCELENTE ARTICULO EL CUAL ME HIZO REFLEXIONAR EN LOS DIFERENTES AMBITOS DE LA VIDA Y DARME CUENTA DE QUE IMPORTANTE ES EL BALANCE A VECES DAMOS MUCHO Y NO SOMOS TOMADOS EN CUENTA COMO OTRAS VECES SOMOS NOSOTROS QUIENES NO VALORAMOS LO QUE TENEMOS

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:21 pm

Por allí se empieza amiga Mirla… valiosa reflexión la que haces.

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lucia agosto 15, 2011 a las 5:09 pm

hola eduardo,excelente nota,nunca nos ponemos analizar las palabras y me encanto reciprocidad,es algo que nunca analizamos siempre pedimos o exigimos,y que damos.-exitos y saludos continua asi.-gracias.-

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:20 pm

Gracias también a ti Lucía por estar allí

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Mónica agosto 15, 2011 a las 5:01 pm

Yo pense en el compromiso, pero me gustó mucho el giro que la reciprocidad implica… la ley del intercamio equivalente!!
Muchas gracias!!!

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Eduardo Martí agosto 16, 2011 a las 4:20 pm

Intercambio equivalente… buena idea. Gracias

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Eduardo Martí agosto 17, 2011 a las 1:32 pm

No puedes dar lo que no tienes… dicen por allí. Gracias Rocío

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