La teoría de las ventanas rotas

por Eduardo Martí


 

Sencillamente quedé impactado. Este corto escrito que te presento a continuación me llegó recientemente por email. Lo comparto contigo. Conservo la esencia y agrego unas reflexiones e interrogantes al final. Espero que te sea tan marcador como lo fue para mí.

La teoría de las Ventanas Rotas

“En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, para entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras. Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.

Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’, misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen ‘esas pequeñas faltas’ como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente serán progresivamente ocupados por los delincuentes.

La respuesta de los estudiosos fue más contundente aún, indicando que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno”. (Fin del Texto Citado)

Aquí entro yo con mis preguntas y reflexiones para que juntos las empecemos a compartir en el espacio de comentarios aquí abajo.

Desde que recibí este mensaje empecé a mirarme como está viva la “Teoría de las Ventanas Rotas” en mí. Me di cuenta que el estado de suciedad de mi vehículo se acelera exponencialmente cuando no limpio el primer sucio. Es más, me reconocí ensuciándolo intencionalmente para justificar llevarlo a lavar.

Observo que cuando me doy permiso a romper con mi régimen alimenticio de dieta, me quedo fuera, sigo rompiéndolo y ya no regreso.

Me di cuenta que al tener una excusa para no llevar a mi hija a sus prácticas de VolleyBall, ya casi no he vuelto a ir.

Me pillé en la cantidad de veces que he dicho una “mentira blanca” como luego me cuesta vivir en la autenticidad. Es más, tengo que seguir mintiendo para sostener la primera mentira.

Cómo al permitir el incumplimiento de un compromiso de trabajo con uno de mis empleados y no haber hecho el reclamo pertinente al momento, le he dado permiso a la persona para que me siga incumpliendo repetidamente. Luego construyo la imagen que esa persona es irresponsable y a lo mejor yo fui cómplice y promotor de ese comportamiento.

En el email que recibí la “Teoría de las Ventanas Rotas” venía también este párrafo: “Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, la falta de oportunidades ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas”.

No sé qué pienses hacer después de leer este escrito, pero yo he comenzado a reparar las ventanas de mi vida.

Puedo tratar de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia; les he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir groserías; estoy renovando mi compromiso con la verdad y reducir las mentiras; estoy cuidando llegar puntual a mis citas y compromisos.

Y es que cada vez que me veo siendo permisivo e incumplido con esas cosas que valoro, es como abrir un grifo por donde se fuga mi autoimagen. Me doy cuenta que cada vez que rompo una de mis ventanas y no la reparo de inmediato, mi poder personal y orgullo de ser la persona que soy, se diluye.

Al escribir esto me viene a la mente el recuerdo de un gran amigo incorruptible que tenía un alto cargo como funcionario público que me dijo una vez “cuando se le abre el primer hueco a una olla, pronto será un colador”.

Hay asuntos en la vida que no son negociables, los valores son algunos de ellos.

La decisión de incrementar mi liderazgo es otra. Lo importante que es para mi construir la sensación de orgullo de ser la persona que soy, es otro no negociable. La excelente relación con mis hijos no la cambio por nada. Al tener claro que éstas son mis ventanas, cuidaré que no se rompan.

Todos tenemos ventanas rotas en la vida, vivimos con ellas… En la casa, en la familia, en el trabajo, hasta con nosotros mismos. Hacer conciencia de ellas y querer repararlas he ahí lo interesante del asunto. Se necesita constancia, perseverancia, voluntad.

En estos días he tenido la oportunidad de comprobar que “querer” no basta, también hay que ponerle “ganas”.

Dime tu impresión sobre esta teoría. ¿Te impactó tanto como a mí?

¿En qué te puso a pensar? ¿Dónde ves tus ventanas rotas? ¿Cuáles son esas que tienes que reparar de inmediato?

¿Qué acciones te comprometes a tomar de hoy en adelante para reparar las ventanas rotas de tu vida?

¿Sabes?, leer un artículo está bien. Mejor es cuando sacas alguna conclusión útil para ti, pero mejor aún es cuando escribes y compartes tu opinión o aprendizaje. Eso ya es de tercer nivel.

Déjame tu comentario. Sabes que los comento todos.

Publicado el 31 agosto 2011 en la categoría Cambio, Éxito, Poderosidad
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{ 289 comentarios… leer a continuación o añadir uno }

elix castro septiembre 17, 2014 a las 6:34 pm

indiscutiblemente de lo que pase por nuestras vidas las ventanas rotas nos van dejando enseñanzas experiencias vivvidas para llegar a comentar nuestras anecdotas cada vez que reparamos ventanas rotas nos sentimos comprometidos con nosotros mismos y las personas que nos rodean .he aqui una ventana rota en mi comunidad serca hay un terreno valdió las personas arojan basura como si eso no dañara el ambiente y nadie dice nada eso me preocupa ya que genera enfermedades a los niños he decidido llamar al consejo comunal para que nos unamos y agamos algo al respecto y reparar esa ventana y asi evitar la suciedad.

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Eduardo Martí septiembre 20, 2014 a las 12:56 pm

Tal cual como lo describes Elix

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Julia junio 18, 2014 a las 12:47 am

Definitivamente al leer el artículo fui encontrando algunas ventanas rotas. Ahora lo que toca es reparlas, el autoengaño hace que nos justifiquemos pero la verdad es la verdad y hay que trabajar para enmendarse.

Julia

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Alfonso Garrido julio 16, 2013 a las 10:05 pm

DESPUES DE LEER ESTE Y OTROS GRANDES TEMAS, LLEGE A LA CONCLUSION DE QUE EL HOMBRE ESTA ENFERMANDOSE POR LA FALTA DE DIOS Y VALORES FUNDAMENTALES.
” LA MAYOR POBREZA DE LOS HOMBRES COMO DE LOS PUEBLOS, SE ENCUENTRA EN LA MISERIA DE SUS PENSAMIENTOS “. (AFGS)
TANTO RICOS COMO POBRES.
DEBERIAMOS RECOMENDAR EN ESCUELAS Y UNIVERSIDADES EL LIBRO ” BASTA DE HISTORIAS ” , DE ANDRES OPENHEIMEER. ES LA MEJOR MANERA DE MOTIVAR A LOS JOVENES APRENDIENDO DEL EXITOSO Y NO DE SUS ERRORES. LA HISTORIA DE SINGAPUR ME MOTIVO A CAMBIAR A MEXICO.
SOY DE TORREON COAH. Y HE DECIDIO CAMBIAR PRIMERO A MI CIUDAD Y DESPUES A MEXICO CON UN PERSONAJE EL LAGUNERO SOLITARIO. GRACIAS A ESTE LIBRO, NECESITAMOS FORMAR VERDADEROS ” LIDERES COMPROMETIDOS CON MEXICO “.
UN ABRAZO SE QUE USTED AMA MAS A MEXICO QUE ANTES A PESAR DE LA ADVERSIDAD POR LA QUE ATRAVESO, MIS ORACIONES PARA USTED Y SU APRECIABLE FAMILIA.

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Eduardo Martí julio 25, 2013 a las 8:28 am

Gracias Alfonso por compartir tus inquietudes.
Estoy completamente de acuerdo contigo en que el único espacio donde puedo hacer algo es en mi y en mi comunidad. Luego, quizás, quien sabe, algo pasará en el país y el mundo. Saludos

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juan agosto 27, 2014 a las 10:46 pm

lo que plantea el dr Philip Zimbardo,remite a lo dicho por nietzsche cuando se refería a la muerte de Dios….

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Rosa Medina junio 24, 2013 a las 8:25 am

Hola Eduardo, aunque no lo parezca, siempre leo sus publicaciones y algo aprendo. Con relacion a este de las ventanas rotas, lo aplico a menudo cuando, en nuestro pais sucede que, asigan policia para controlar el orden, ya sea en un estacionamiento, interceccion o cualquier otro lugar publico por un tiempo determinado, luego que se van, poco a poco vuelve el desorden. lo que no entiendo es porque no se deja de manera permanente como he visto en otros paises.

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Eduardo Martí julio 2, 2013 a las 7:42 am

Dices que me lees a menudo y que aprendes algo de los escritos. Eso me alegra. Mas ahora que lo compartes. Te mando un abrazo Rosa

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TATIANA mayo 13, 2013 a las 2:00 pm

Si claro es impactante. sabes deseo hablar de este temas para motivar el trabajo en salud que se hace en barrios “peligrosos” me gustaria que me ayudaras con algunas fraces, fotos, o diapositivas que tengas te los agradeceria.
quedo atenta a su informacion como profesional que sabe del tema.

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Eduardo Martí mayo 24, 2013 a las 5:58 pm

Creo que puedes sacar información que publico en twitter @EduardoMarti También revisa las cuentas @ElNuevoGerente @FORJAte_Lider Saludos y muchos éxitos Tatiana

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Cristina octubre 30, 2012 a las 11:38 pm

La teoria de las ventanas rotas la podemos apreciar en situaciones diarias sencillisimas, por ejemplo hay un piso limpio y nadie tira un papel, pero luego de que alguien tira el primero, luego vendrá el segundo y de allí en adelante será un basurero fácilmente, o cuando un adicto al cigarrillo o al alcohol deja su adicción por un tiempo y luego del primer trago o cigarrillo se desencadena algo que sale de su control.

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Eduardo Martí octubre 31, 2012 a las 6:46 pm

Eso es correcto. Así es que funciona. Lo que tenemos es que estar consciente de no caer en ello. Saludos Cristina

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Luz octubre 3, 2012 a las 12:19 pm

Eduardo: Gracias, gracias por esta tunda…
Respondo a tus interrogantes…
La teoría me impactó tremendamente. De principio a fin, el artículo me sacudió, desde el punto vista social me asustó, pero al entrar al aspecto personal me tiró al piso, y de inmediato me puso a pensar en todo lo que no estoy haciendo y de lo que hago en ¿cómo lo estoy haciendo?
Tengo ventanas rotas, definitivo; ahora lo que procede es trabajar sobre la reparación urgente a todos los vidrios que inconscientemente o irresponsablemente he descuidado.

Este es uno de los mensajes más valiosos q nos has compartido y te doy las gracias de nuevo. Desde este momento me daré a la tarea de corregir las fallas y fortalecer mis valores, por mí y por las personitas que tengo a mi cargo, por mi familia y por las personas con las que convivo.
… Eduardo sigo conmovida, pero “a darle”.

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Eduardo Martí octubre 7, 2012 a las 2:16 pm

Tu reflexión le da sentido a lo que hago. Aprecio lo gráfico de tu escrito. Me atrapaste. Gracias por lo que tu me das… y “a darle”

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Gimena agosto 23, 2012 a las 9:38 pm

me parecio genial, y creo que es asi, cada vez que uno se da un permitido, depende al animo se puede desbordar todo.
en mi barrio veo un poco de eso, y me gustaria encontrar el camino para que juntos con mis vecinos podamos mantener la infraestructura nueva que ha colocado el gobierno.

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Eduardo Martí agosto 30, 2012 a las 9:43 pm

Que bueno Gimena que estás clara que la cosa comienza contigo…. después con los vecinos.

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Míriam Luján mayo 24, 2012 a las 4:33 am

Las conclusiones obtenidas son muy interesantes. Esta teoría puede ser aplicada a diferentes ámbitos y yo lo he aplicado al ámbito de la tecnología. Si le parece interesante se puede leer en: http://opinion.excentia.es/2012/05/refactoriza-y-venceras.html

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Eduardo Martí mayo 24, 2012 a las 11:09 am

Que bueno que ya te has pasado por estos temas y las aplicaciones… visitaré el enlace que recomiendas. Saludos Miriam

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Carmen abril 1, 2012 a las 5:10 pm

Saludos….
Buscando este articulo en la internet que ya habia leido antes, para compartirlo en una charla, me encontre con ustedes, me encanto su punto de vista Sr. Marti, de aplicarlo a la vida privada y personal de cada quien, en nuestras familias y entornos….comparto la opinion, nuestra generacion futura, sera mucho mejor compartiendo conocimientos, valores y principios.
Un placer compartir.

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Gustavo marzo 21, 2012 a las 4:01 pm

Me pareció edificante, tal vez en un estadío o estado de persona, empresa, organización o lo que sea, en el cual todo esta en un nivel muy alto, es posible que un agujero pronto lo transforme en un colador. Pero podemos verlo del otro lado. En un estadío caótico, y si tenemos entre otros objetivos el de la mejora constante, podemos decir que una acción para mejorar un punto del caos puede llevarnos a una reacción en cadena de acciones de mejora y llegar al estado casi ideal de calidad? Que mas nos falta? Muy buena laredacción y los conceptos.
Saludos cordiales,

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Mariela febrero 9, 2012 a las 8:55 am

Hola,
Yo crecí en un ambiente de muchos valores y si bien tengo el caracter y temperamento para defenderlos, hoy tengo un hijo y a medida que crece me cuesta más compatibilizar lo que creo que debo inculcarle con lo que le permite vivir en sociedad con sus pares. Durante 5 años le repetí que no debe pegar hasta que hace unos meses llegué al colegio y vi como recibía puñetazos en el pecho, llorando y sin poner ninguna resistencia (debo aclarar que va a un colegio privado de buena reputación en Buenos Aires, pero los chicos son chicos y no en todas las casas se fijan las mismas premisas de convivencia). El dilema es que priorizar, ¿nuestros valores o la supervivencia en el medio?. Volví a mi casa y yo misma “rompí la ventana” al decirle que no hay que pegar pero que defenderse es otra cosa y que de ahora en más la premisa sería devolver lo que se recibía. Decisión cuestionable, lo sé. Espero que no me cueste arreglar esa ventana en el futuro pero estoy convencida de que es el paso correcto. Lo que me pregunto ahora es cuantas ventanas más romperé en esta nueva faceta. El mensaje que quiero dejar es que no podemos medir las “ventanas” de nuestra vida con las del vecino, lo que sí debemos hacer es fijar las ventanas que nos permiten vivir en libertad pero en armonía con nuestro medio y mantenerlas. Saludos

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Eduardo Martí febrero 15, 2012 a las 9:27 pm

Excelente material el que nos entregas Mariela. Sabes?, mientras estás consciente y decidida todo está bien. Puede que te equivoques pero al momento es lo correcto. Yo he roto muchas ventanas y solo lo he descubierto cuando vi las consecuencias. Dale un abrazo a tu hijo, dile que su vida es valiosa y merece ser respetada por él y por los demás. Saludos Mariela

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israel enero 23, 2012 a las 12:10 pm

Muchas veces pensamos que todo lo hacemos bien, porque nadie nos observa. Pero al leer articulos y los comentarios comparas – analisas que tan bueno eres en tus actividades. Siempre he sido de las personas que anoto las diligencias y me trazo un tiempo para ver que tanto cumpli con ellas, comparto contigo lo de “querer no basta, tambien hay que poner ganas” no solo en el momento sino como transcurre en el tiempo… la responsabilidad y crecimiento que das, es la manera de corregir las accciones; ahora creo mas en Mi, para seguir dando lo mejor y al saber que tan bien lo hago – lo comparto para que se trate de rescatar aquellos valores (Moral) que una vez nos enseñaron. Saludos

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Luz enero 9, 2012 a las 12:03 am

Excelente articulo. Y que mejor para retomar propositos y resoluciones de nuevo ano. Me impacto porque realmente tenemos en nuestras vidas ventanas rotas que nunca hemos podido “remendar”. Creo que nunca es tardes para retomar tu vida en todos los aspectos.
Compromiso: Empezar en casa, con la familia. Las cosas basicas. Tomar accion en lugar de lamentar y culpar a los demas. Empezar a reparar cada ventana rota. Muchas gracias

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Eduardo Martí enero 10, 2012 a las 8:18 am

Ojalá no se quede en deseos de inicios de año querida Luz. Adelante.

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Rodolfo Jolon noviembre 14, 2011 a las 8:09 am

Alguien a intentado armar un rompecabezas de vidrio?
Pegamento? tiempo? manos heridas? que mas se nos rompe por dentro cuando permitimos o rompemos una de nuestras ventanas?
si nos damos cuenta acaso que tenemos una ventana rota.
La parte interesante es poner un vidrio nuevo, no intentar reparar el roto. Generar una nueva disciplina, que sustituya la q se rompió….!
SLDS

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Eduardo Martí noviembre 16, 2011 a las 10:22 am

Muy buena analogía que haces Rodolfo. Valiosa y apreciable. Saludos

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FELIX DELFIN noviembre 13, 2011 a las 9:34 pm

Excelente artículo. Sobre la lectura, destacan dos aspectos, a mi juicio fundamentales en la vida del hombre y en el desarrollo de las sociedades: los valores universales y el respeto a los demás, el cual comienza por nosotros mismos. Los valores y principios de vida son heredables y perfectibles en el curso de la existencia. El respeto, se forja a la par del crecimiento personal. Me gustaría conocer tu opinión sobre el respeto y su efecto en la formación de los nuevos líderes y sus sociedades … Un abrazo.

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Eduardo Martí noviembre 16, 2011 a las 10:26 am

No tengo nada que agregar Felix. Completamente de acuerdo. Decir mas es redundar. Un abrazo

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Freddy Trujillo noviembre 9, 2011 a las 10:31 am

Conocía el texto de las ventanas rotas, sin embargo tus reflexiones sobre el tema me impactaron, positivamente. Ciertamente, esas pequeñas fisuras en nuestra vida las hacemos grandes solo por permitirlas. Gracias.

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Eduardo Martí noviembre 9, 2011 a las 11:27 am

Nos toca hacernos cargo. Saludos Freddy

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irma noviembre 7, 2011 a las 4:56 pm

las ventanas rotas muchas veces las traemos desde que llegamos al mundo todo por la falta de fomentar los valores,la falta de disciplina ,laausencia de caracter en la formacion de los hijos,en sintesis es por la ausencia de padres,todos somos padres improvisados ,no hay catedra universitaria ni materia academica que nos enseñe como ser papas,los motivadores ni psicologos tampoco participan de esta tarea.gracias eduardo por leer mis palabras

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Eduardo Martí noviembre 9, 2011 a las 11:29 am

Aquí estoy Irma, leyendo tus palabras. gracias por compartirlas y por usar mis escritos para la reflexión. Saludos

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mario noviembre 7, 2011 a las 11:01 am

Siempre su aporte llega oportunamente. Creo que tengo muchas ventanas rotas, unas rotas por situaciones fuera de mi, pero la mayoría rotas por mi falta de proactividad y complacencia, y hablo tanto en el ambito personal como profesional. Es dificil complacer a todos, pero hay momentos en que se tiene que tomar decisiones y actuar. Gracias por ayudarnos a ver las cosas desde otro punto de vista, saludos

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Eduardo Martí noviembre 7, 2011 a las 11:27 am

El hecho que ya te estés dando cuentas es admirable. Ahora a ocuparte y hacer algo distinto porque si no aparece la frustración y decepción de ti mismo. Saludos y mis respetos Mario.

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Daniel Drullard noviembre 7, 2011 a las 7:37 am

Wao, esto es realmente cierticimo, y me hace penzar mucho en la situacion de nuestra nacion, a la vez me dio algunos tips para saber los porque de algunos problemas sociales que tenemos.

Gracias y Dios los bendiga

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Eduardo Martí noviembre 7, 2011 a las 11:28 am

Amén Daniel. Gracias por leerme y reflexionar.

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Marlene noviembre 7, 2011 a las 12:03 am

Gracias por la alegoria de verdad que uno no se va ir dando cuenta cuando esas “zorrillas” van metiendose en la vina..gracias por hacerme reflexionar

Responder

Eduardo Martí noviembre 7, 2011 a las 11:31 am

La idea con estos escritos en producir reflexión y que esa reflexión genere acciones distintas. Eso espero en ti Marlene. Un abrazo

Responder

Marlene noviembre 7, 2011 a las 12:00 am

Eduardo esa pequenas zorras que destruyen la vina hay que cazarlas. No dejar que se vayan rompiendo las ventanas, tenemos valor, servimos para algo en la vida no fuimos creados como zombies. Le agradezco esta metafora me hace reflexionar lo importante que es cuidar de esa vina nuestras vidas y estar atentos a que esas zorras no se metan a comer la esencia de lo que somos. Graciaas. .. Dios le bendiga!

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Eduardo Martí noviembre 7, 2011 a las 11:32 am

Amén Marlene. Éxitos en lo que haces y en lo que iniciarás.

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Elsy Aguirre noviembre 6, 2011 a las 8:06 pm

Al principio de la lectura fue impactante para mi darme cuenta que solo pensaba en lo mal que estaba la sociedad y en lo que posiblemente debíamos hacer para evitar a toda costa una “ventana rota”. Pero la realidad es que primero debo evitar esas “ventanas rotas en mi”, para que luego no ocurran en nuestro entorno, gracias a esta reflexión pude ver que el despertar de la conciencia es gradual, que aun cuando sabia que las personas actuaban así frente a algo que ya esta defectuoso, no fue si no hasta hoy que me detuve a pensar que yo misma he permitido tener áreas defectuosas en mi por el mismo motivo demostrado en el experimento.

También me invita a pensar en la autoestima y a formularme las siguientes preguntas: ¿respeto mis decisiones?; ¿cuido mi alimentación?; ¿duermo bien?, aunque mi respuesta es negativa lejos de desmotivarme o sentir que no he logrado crecer, me alegra poder darme cuenta de mi problema para poder darle la solución asertiva.

Una de las cosas que mas nos cuesta es ver en nosotros mismos las zonas erróneas que nos impiden avanzar en el camino, esta es una de esas reflexiones perfectas que logran romper los paradigmas que nos bloquean para lograr el cambio.

Gracias por compartirlo.
Saludos

Responder

Eduardo Martí noviembre 7, 2011 a las 11:42 am

Excelente reflexión Elsy. Muy valiente de tu parte. Nada que agregar.

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Marco Carmona noviembre 2, 2011 a las 9:38 am

definitivamente el comportamiento humano no puede ser modificado de su reaccion primaria, seguimos comportandonos como animales instintivos cuando nos descuidamos de los valores.
Es nuestra responsabilidad liderar el cuidado de estos valores para poder ordenarnos como una sociedad civilizada.

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Eduardo Martí noviembre 6, 2011 a las 4:13 pm

Excelente Marco. Saludos

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Rosa Maria octubre 31, 2011 a las 11:30 am

Gracias,no puedo decir que no vi este mensaje antes,pero lo oportuno de leerlo en este momento,es incuestionable.
Si abri este sitio es porque estoy investigando para incorporar material nuevo para un taller ,creo que ya tengo la forma de concluirlo,es justo lo que necesitaba,algo inspirador y que te invite a crecer.E n cuanto a lo personal,ya estoy reparando mis ventanas rotas ,empezare por mis dos kilos de mas.
Un abrazo,
Rosa Maria.

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Eduardo Martí noviembre 6, 2011 a las 4:16 pm

jajaja está bueno eso Rosa María. Exitos en tu taller.

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MAGDA octubre 30, 2011 a las 1:04 pm

GRACIAS..!!

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Jaime octubre 26, 2011 a las 10:49 am

…en estos momentos me he puesto a pensar, en todo lo que quize para mí, cuando fuí niño. Termino entendiendo de que justamente no logré mis cometidos, no por no tener la suficiente capacidad…es más siento que ése ha sido el problema, creerme muy capaz…sino por creer que eso era suficiente, y que las cosas se iban a dar solas. Entonces resulta que sin darme cuenta estuve rompiendo mis ventanas, porque simplemente no le puse ganas a lo que quería. Gracias, por tus mensajes, Eduardo…aprecio mucho, que le habras los ojos a los demás. En adelante voy a tener presente tus recomendaciones, tanto para mi vida personal, como familiar. Gracias nuevamente.

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Eduardo Martí octubre 26, 2011 a las 2:22 pm

Si mis escritos sirven para que TU abras tus ojos, con eso vale la pena. Un abrazo

Responder

Nelson Rodriguez octubre 19, 2011 a las 4:02 pm

me encanta la metáfora de las ventanas rotas, porque desculpabiliza mucho de lo que a veces no queremos reconocer en nosotros, y reduce la culpa que sentimos. Es sólo una ventana, que hay que reparar, cuidar que no se vuelva a romper; pero es una reparación de importantes consecuencias, tanto si no se realiza, como si se realiza.

Hoy tengo “el cuerpo maluco” es la excusa perfecta para no hacer ejercicios ese día. Pero es también una ventana rota, porque luego puede haber una sucesión de ventanas, hasta que llega un momento en que no hacemos nada.

Gracias Eduardo por esa metáfora. La utilizaré en mi vida y la explicaré a otros.

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Eduardo Martí octubre 26, 2011 a las 2:19 pm

Viniendo de ti es un honor. Sabes que te aprecio y admiro. Un abrazo

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Victoria Posada de o octubre 15, 2011 a las 9:02 pm

Siempre estamos culpando a otros, ya sea las autoridades, nuestros superiores o a cualquiera que tenga poder, de los males de nuestra sociedad; pero cuantas veces hemos pensado Que puedo hacer yo, en mi entorno para reparar la ventana rota?
Es hora de que como sociedad que ve derrumbarse dia a dia el pais que tanto queremos, tomemos inciativas ciudadanas de reparar nuestras ventanas e impedir que se rompan mas

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Eduardo Martí octubre 17, 2011 a las 9:43 pm

Totalmente de acuerdo Victoria.

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Alfredo octubre 13, 2011 a las 10:39 am

Eduardo este artículo me ha puesto a escudriñar sobre aquellos hábitos y valores que no son negociables y que he permitido que se rompan, y lo peor al romperse han degenerado en vicios y malos hábitos. Uno de ellos el fumar, la falta de disposición a aceptar la opinión de los demás y otros más… hace falta reconocerlo para trabajar fervientemente en reconstruirlos.
Saludos

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 8:36 am

El reconocimiento es el primer paso, pero no suficiente. Por allí comienza todo amigo Alfredo.

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Gabriela octubre 12, 2011 a las 11:59 am

también hay que ponerle “ganas”.
Conocía, esta teoría hace tiempo, aquí en Mendoza-Argentina, las Empresas de Seguridad Privada aconsejan a las personas sobre ella, debido a la alta tasa de robos que últimamente hay en La Ciudad.
Soy una convencida de que para generar cambios hay que tener La Voluntad de Cambiar, Decisión para mantenernos en el tiempo y Acción y mas Acción.
Gabriela.

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 8:36 am

Excelente Gabriela.

Responder

Javier octubre 11, 2011 a las 5:42 am

Hola Eduardo:
Muy cierto, lo de la teoría “de las ventanas…”
sobre todo porque no solo se trata de ellas (ventanas), sino de nuestro accionar frente a ellas… y como es posible desencadenar hacia una reacción en espiral… para bien o para mal… dependiendo de lo decidamos hacer (conciente o inconciente)… para mejorar, o para hundirnos (y siempre será facil encontrar un culpable ajeno, o una mejor excusa)…
Lo mas importante, en estas circunstancias, es poder hacer consciencia, es saber qué esta pasando, y sobre todo qué nos esta pasando…
Eduardo, cuando nos compartes “tus ventanas” nos invitas a hacer lo mismo, a hacer consciencia… por mi parte, empezare a hacer un listado de mis ventanas rotas (y tambien de las sanas, para darme una reserva de valor), organizar mi cometido, evaluar los cambios, y talvez compartir los logros (quizas solo sea suficiente que los demás vean mis ventanas)… y con toda seguridad habrá la reacción en espiral…

gracias, Eduardo

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 8:39 am

Creo estimado Javier que el solo hecho de sentarte a escribir este comentario después de una detenida lectura de la teoría, me dice que ha valido la pena escribirlo y publicarlo. Saludos

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Santiago Oy octubre 8, 2011 a las 7:25 pm

En definitiva, cuando se rompe algo y no es inmediatamente reparado, lo que sigue es ver como otras cosas se van rompiendo, hasta que por los daños ese algo sea inrreparable. En el caso de las ventanas rotas como en la vida, un paso determina nuestra ruta, si el paso el para reparar ventanas, llegaremos a buen puerto, por lo contrario, si damos un mal paso, el siguiente es peor. En mi caso al leer este texto, me di cuenta que ahora es el momento de cambiar ventanas rotas, cambiar los vidrios, limpiar otras ventanas y muchas otras dejar que el camión de la basura se los lleve. saludos a todos desde Cancún Qroo. México.

Responder

Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 8:42 am

Estas son las reflexiones que me encantan producir en mis lectores. El “darse cuenta” es central para accionar distinto. Un abrazo Santiago

Responder

María Leticia Salinas Castañeda octubre 7, 2011 a las 2:58 pm

MIL GRACIAS por compartir este escrito y felicidades por haberlo hecho, todos los días participamos en conversaciones relacionadas con la seguridad de nuestro entorno, la cual nos mantiene con un sentir negativo, y también, muchos, AÚN nos quejamos, la reflexión que se deriva de este correo ayuda mucho a comprender que se nos está haciendo tarde para dejar de quejarnos y empezar a actuar, dónde? en tu casa, con quién? primero contigo y después con tu familia, recordemos que las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra,… reparemos las ventanas rotas,…

Saludos Lety Salinas

Responder

Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 8:44 am

Creo que al suprimir un volumen importante de las quejas que hacemos y nos ocupáramos mas de hacer que las cosas sean diferentes para mejor… con ese ejemplo impactaríamos a mucha gente. Saludos Lety

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Adolfo Ochoa octubre 7, 2011 a las 7:06 am

Definitivamente este articulo refleja parte de lo que nosotros como sociedad de venezolanos estamos vivivendo, cediendo poco a poco espacios al chantaje, el soborno, la desidia y en si toda una estela de anti-valores, demonos cuenta, cuando anteriormente el ceder una simple silla a una dama era algo automatico y normal, y hoy en dia es algo extraordinario, por el hecho de tener tantas ventanas rotas, indudablemente cada gran cambio en la sociedad (bueno o malo) comienza en cada uno de nosotros, por lo que el articulo queda perfecto para que iniciemos ese proceso de arreglar cada una de nuestras ventanas y ser participe de una mejor sociedad.

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 3:15 pm

Estás clarito Adolfo

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laura octubre 4, 2011 a las 12:49 am

Hola me gusto esta reflexion. estoy en marcha para reparar muchas areas de mi vida pero esta reflexion ya me la dio Dios pero me gusta leer sobre estas que hacen amplear mis pensamiemtos

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Eduardo Martí octubre 17, 2011 a las 9:53 pm

Continúa tu marcha Laura. Exitos en el camino.

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JULIO CESAR octubre 3, 2011 a las 10:07 am

Eduardo realmente muy bueno este articulo, y es algo que por ejemplo se ve en la violencia que es cada vez mayor a nivel mundial, cuando vez los ataques terroristas, la delincuencia en las calles, la violencia familiar, etc, que esperamos para nuestros niños que ven estas “ventanas rotas”, lo ven como algo normal ya cada vez se van rompiendo mas ventanas, por eso se ve tanto bullying en los colegios. Esto debe parar por el bien de la humanidad, antes que destruyamos nuestro mundo como si fuera ese auto dejado en la calle, y como dices debemos empezar por reparar nuestras ventanas para despues apoyar a los demas.

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Eduardo Martí octubre 17, 2011 a las 9:55 pm

Buena idea Julio Cesar

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Johana Ruiz octubre 2, 2011 a las 2:17 pm

Excelente post Eduardo! Hace algún tiempo trabajando entré a la Oficina de mi jefe mientras conversaba con una Supervisora, y resulta ser que la chica era excelente trabajadora pero su imagen era extremadamente desaliñada, tanto que esto afectaba su imagen ante el Equipo, y el le hablaba sobre la teoría de las ventanas rotas, al final del camino ella decidió reparar esta ventanita y con ello ganó más credibilidad no solo con el Equipo sino con el entorno, de allí que el aprendizaje era que puedes ser excelente (como en el ejemplo) pero debemos cuidar hasta estos detalles para no volvernos un edificio lleno de ventanitas rotas, me hiciste recordar mucho esta anécdota, y como podemos ser mejores cada día a través de las buenas prácticas. Un abrazo Eduardo me encantan tus posts!

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Eduardo Martí octubre 17, 2011 a las 9:52 pm

Saludos Johana. Que bueno lo que relatas.

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Leonardo octubre 1, 2011 a las 9:49 am

IMPRESIONANTE… ESO ES PARA MI, CONOCER ESTA TEORÍA, Y GRACIAS A DIOS QUE ME PERMITE CONOCERLA EN ESTE TIEMPO, DONDE MAS NECESITO ALGO QUE ME TOCARA MI VIDA… GRACIAS VARÓN…

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Eduardo Martí octubre 17, 2011 a las 9:51 pm

Que bueno Leonardo.

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Celestino Fidel Cardona Muñiz septiembre 29, 2011 a las 2:57 pm

Un saludo y una felicitación por tu Excelente artículo. Recordé un técnica para el análisis y solución de problemas. “Ruta de la calidad” para aplicarla en nuestra vida personal, familiar, y social.

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 3:09 pm

Saludos Celestino

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ADRIANA septiembre 28, 2011 a las 5:14 pm

EDUARDO: Impresionante me sacudio, y me doy cuenta lo permisible que he sido y con ello las responsabilidades de todo aquello que no me ha gustado y como cuidar las relaciores y el respeto para con las personas mas importantes de mi vida (mi Hijo mi pareja, mis padres….) y que soy directamente responsable de no crear ambientes abandonados ni propiciar la falta de respeto en todos los sentidos ambiental, emocional, moral, etc. Hoy quiero estar alerta para no romper ventanas.
Gracias, saludos ADRIANA.

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 3:11 pm

Disfruta tu estado de alerta Adriana. Cariños

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Diego septiembre 28, 2011 a las 12:00 pm

Muy buena reflexión y excelentes los ejemplos ya que creo que el problema de las ventanas rotas se aplica a todo. Las personas se descuidan y aunque su mentalidad y potencial sean los mismos, se los juzga por la imagen, los edificios y las calles, lo mismo. Estoy por recibirme en la facultad de ciencias económicas de la UBA, este año se inauguró un nuevo edificio, el viejo siempre había sido víctima de ventanas rotas y se escuchaba regularmente “total está todo roto, no pasa nada”. El nuevo, circulado por la misma gente, sigue impecable y los alumnos lo cuidan mucho, más importante aun, han desplazado ese comportamiento al viejo edificio y está mejorando.
Intentando hacer una analogía con las personas, creo que lo mejor que podemos hacer, es empezar por nosotros y tener esperanza de contagiar a los de al lado asi como sucedió en ambos edificios. El ser humano mira muy críticamente al prójimos, pero muy comprensivamente a uno mismo, si logramos cambiar esto y no bajamos los brazos, de a poco la cadena de contagios positivos se puede volver una epidemia de buenas actitudes y ventanas sanas.

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 3:13 pm

Excelente analogía y buen ejemplo con los edificios de la universidad. Creo que ya lo ves claro y desde allí podrás estar pendiente. Saludos Diego

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Guillermo Viale septiembre 28, 2011 a las 9:58 am

Esta bueno. Me gusto

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Miguel Angel septiembre 27, 2011 a las 10:25 pm

Estimado Eduardo,
Estoy muy agradecido por haberme ayudado a recordar algo que en algún momento de la vida parecía elemental pero que luego el día a día hace olvidar. Eso que inculcan nuestros padres y casi nunca los entendemos. Hoy tengo tres hijo pequeños aún (varones) y siento una gran responsabilidad frente a la sociedad que ellos en su momento formarán.
Muchas gracias por esta “pastillita de moral”.
Saludos

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Eduardo Martí octubre 18, 2011 a las 3:11 pm

jajajaja está bueno eso de “Pastilla Moral”. Exitos en tu paternidad. Saludos

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gema septiembre 25, 2011 a las 4:21 pm

Me ha encantado y creo que tienen mucha razón tus conclusiones.
Muchas gracias por hacerme pensar.
Saludos
Gema.

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Eduardo Martí septiembre 27, 2011 a las 9:21 pm

Saludos para ti Gema.

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Josefina septiembre 24, 2011 a las 10:09 pm

Mis sinceras felicitaciones Don Eduardo por estas reflexiones tan impactantes y motivadoras. Y ahora me pregunto qué podríamos hacer nosotros, miembros conscientes de la sociedad, para ayudar a que no se sigan rompiendo ventanas en nuestra sociedad? A cada uno nos toca jugar un papel, nos toca un granito de arena, tenemos el deber de averiguar cual es ese granito de arena que nos toca aportar y poner manos a la obra antes de que se nos caiga el edificio encima.

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Eduardo Martí septiembre 25, 2011 a las 12:46 am

Creo querida Josefina que nuestro mejor aporte está en cuidar nuestras ventanas… a lo mejor, otros se inspiran. Cariños

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