Dale la bienvenida al error

by Eduardo Martí


En el año 2003 fui invitado a dictar un «Open Bar de Conocimientos» en la Universidad PUCMM (Pontificia Universidad Católica Madre Maestra) de Santo Domingo, República Dominicana. Allí conocí a David Álvarez, profesor de filosofía, quien me entregó un material que fue de enorme utilidad para mi propio desarrollo personal. 

Históricamente hemos señalado al error y las equivocaciones como los inaceptables y por ende, al surgir, amerita reclamos y reproches. Desde pequeños hemos sido castigados por no tener la respuesta correcta o por hacer algo mal o no acorde a lo esperado por los demás.

Afortunadamente la valoración al error está cambiando. No saber algo ante tanta complejidad es entendible. La duda y la habilidad para hacer preguntas está cada vez más siendo aceptada. Buscar la diversidad en vez del pensamiento o enfoque único también está siendo recomendado.

Estamos aprendiendo que una cosa es el error en sí mismo y otra cosa es la actitud negligente y desinteresada de quien lo comete. La equivocación no es el verdadero problema, a pesar de las catastróficas consecuencias que puede tener, si lo que lo llevó fue una auténtica manifestación de responsabilidad. El problema real es la negligencia por un lado, y por el otro el problema real es la prepotencia y la pretensión de no creer que todo lo sabes o paralizarte para no cometerlo.

Lo que te presento a continuación es una síntesis que preparé para dictar mis cursos y talleres a partir del documento que me entregó David. La versión completa del texto original se consigue en internet. Es un papel titulado “La Nueva Ética Profesional” de Karl Popper.

A mi me ha sido de mucha utilidad en mi función gerencial y en el ejercicio del liderazgo. Es un basamento útil para relacionarnos con el error y ser cuidadosos con las personas que los cometen. Además, me ha resultado súper útil para tratarme a mí mismo cuando los cometo.

Recomiendo altamente su lectura detenida y sobre todo para quienes tenemos la responsabilidad de  dirigir a otros, padres incluidos.

Nueva Ética Profesional
Karl Popper

  • El saber escapa a las posibilidades de una persona. El conocimiento disponible es simplemente inabarcable y está fuera de toda capacidad humana tratar de saberlo todo.
  • Es imposible no cometer errores. No saberlo todo implica, como es obvio, la posibilidad de cometer errores y aunque algunos errores pueden ser evitados, la inmensa mayoría está sencillamente fuera de nuestro control.
  • Evitar el error, en sí mismo, ya es un error. No se trata de permitir que ocurran los problemas que podemos evitar —lo cual es absolutamente necesario— sino de evitar a toda costa tratar de equivocarnos hasta el punto de hacer lo mínimo o paralizarnos. Si algo no sale tan bien, agradécelo: es una nueva manera de como no hacer las cosas.
  • Los errores existen, por tanto, hay que aceptarlos. Están allí, lo estarán siempre y no hay otra opción que reconocerlos y darles la cara una vez que aparecen.
  • Cambiar nuestra actitud ante el error. Históricamente tanto el error como quien lo comete, han recibido un tratamiento punitivo: no podemos seguir desperdiciando la maravillosa oportunidad de aprendizaje que brindan los desaciertos.
  • Evitar encubrir y olvidar el error. Lo más recomendable es asumir el error para corregirlo y aprender de él: poco puede hacerse con un tesoro escondido.
  • Lo correcto es aprender del error. Más claro, imposible.
  • Esperar con ansiedad nuestros errores. Naturalmente no se espera un error con la misma emoción que un aumento de sueldo, ni mucho menos saldremos a buscarlos en todas partes. Pero sí debemos permanecer alertas a todo indicio de error para no perdernos el aprendizaje que pueda estar allí encerrado.
  • Mantener una postura humilde, sincera y autocrítica. Es imposible corregir un error desde la arrogancia, la vanidad y la tendencia a culpar al otro.
  • Rodearse de diferencias. Evidentemente, no es igual tener una opinión o una posible solución a tener muchas; así, del mismo modo en que uno solo no puede ver todas las implicaciones de un error, tampoco podemos detectar todos los que cometemos.
  • Agradecer que otros lo hagan. Los otros son una grandiosa posibilidad de evolución cuando se atreven a señalar nuestros errores: imposible no apreciar un gesto tan valioso.
  • La crítica es tan valiosa como la autocrítica. Siempre hay una oportunidad de aprendizaje en las críticas y comentarios de otros y de nosotros mismos.
  • Las críticas deben estar siempre fundamentadas. Parece obvio, pero ya hemos visto la facilidad con que confundimos un simple juicio con un sólido argumento: el valor de la crítica está en los hechos y, muy especialmente, cuando son dirigidas con respeto y consideración por el otro.

Ya sabes lo que tienes que hacer. Déjame tus comentarios e inquietudes para poder intercambiar reflexiones.

Saludos

 

{ 42 comments… read them below or add one }

HENRY julio 24, 2011 a las 12:40 pm

Estimado Eduardo

Es la primera vez que escribo en tu blog a pesar que ya hace algun tiempo me he encontrado siguiendo tu trabajo, tus consejos y esa percepcion que tienes de la vida.
La verdad te felicito porque aunque no nos conocemos personalmente, no se si estas al tanto de la influencia que tienes en muchas personas al contribuir positivamente en sus vidas.
Em este tema que tratas en lo personal me sirvio de mucho para poder ayudar principalmente al equipo de trabajo que me fue asignado.

Que tengas muchos exitos y salud

Saludos,

Henry

Responder

Eduardo Martí julio 25, 2011 a las 11:00 am

Gracias Henry. Aprecio mucho que te tomes el tiempo para escribirme. Tus palabras tienen efecto positivo en mi. De nuevo gracias.

Responder

LULÚ junio 29, 2011 a las 2:46 pm

Hola Eduardo
Yo pienso que los errores son buenos porque gracias a ellos aprendes. tal vez no deverían llamarse errores si no oportunidades para mejorar.
Saludos .

Responder

Eduardo Martí junio 30, 2011 a las 3:06 pm

Totalmente de acuerdo Lulú

Responder

Antonella Bacco Pico mayo 13, 2011 a las 9:47 am

Hola Eduardo gracias por este artículo

En estos dias que estuve reflexionando (o mas bien medio filosofando jaja) me pregunté ¿Qué cosas son las más importantes que el ser humano debe hacer en su vida y que si no las hace no vivió plenamente?, y mi mayor conclusión es EVOLUCIÓN, debemos evolucionar y crecer, qué se busca en una relación laboral ademas de dinero?: “evolucionar como profesional y evolución de la empresa”. Qué se busca en una relación de pareja además de amor y felicidad?: “evolucionar juntos como personas individuales y como pareja”. Qué se busca en vivir ademas de ser felices?: “evolucionar como seres humanos” con todo esto lo que quiero decir es que para poder evolucionar y expandernos DEBEMOS APRENDER del error cometido.

Hay una frase en tu artículo que me tocó: “evitar el error, en sí mismo, ya es un error” cuantas veces he evitado el error y cuando lo cometo me cuestiono sin piedad, sin darme cuenta que si quiero evolucionar no puedo evitar el error, sino darle la bienvenida y tener una actitud positiva, abierta al aprendizaje sin darme de latigos por lo que ya está hecho.

Gracias Eduardo por este nuevo aprendizaje.

Responder

Eduardo Martí mayo 17, 2011 a las 8:27 am

Uffff… que bueno que estás allí para poder leerte.
El honor es mio.

Responder

Rina mayo 10, 2011 a las 12:46 pm

Hola
Sinceramente es cierto que de los errores siempre se aprende algo nuevo, es como si la vida nos diera una lección cada vez que cometemos un error y esto nos sirve para realizar algunos cambios positivos en nuestras vidas.
Además, cada dia se aprende a vivir de una manera diferente frente a las circunstancias que se nos presenten.
saludos a todos (as)

Responder

Eduardo Martí mayo 17, 2011 a las 8:19 am

Que sería la vida sin esos va y vienes.
Que bueno que nos pasan todas esas cosas por desagradables que sean.
Y serán así hasta que no aprendamos a disfrutarlas.
Cariños Rina

Responder

cati mayo 7, 2011 a las 9:39 pm

Los herrores son instancias imposibles de omitirlas, no porque este esperando el sufrimiento no… nada de eso, sino porque cuando uno emprende algo siempre encontrará muchísimos obstáculos. Pero lo importante como ud. señala en su artículo es entender que ese no era el camino y consiente de aquello procurar otras rutas.
Gracias por compartirnos esa iluminación a cual a despertado.

Responder

Eduardo Martí mayo 17, 2011 a las 7:41 am

Lo tienes muy claro Cati. Te comparto por completo. Gracias a ti por estar allí. Saludos

Responder

Enrique Hdz. mayo 5, 2011 a las 3:08 pm

Los errores que he cometido en mi vida son la manifestación más clara de que soy un ser humano imperfecto, pero con la posibilidad de mejorar diario a cada instante, el solo ser consciente o darme cuenta del error cometido me hacen ver la posibilidad de pasar al siguiente nivel, corregir, y esto me a traído gran satisfacción en mi vida y oportunidad de crecimiento personal.
Sin embargo me he dado cuenta de que se necesita un alto grado de humildad para reconocer que nos equivocamos, pues normalmente tratamos de justificar nuestros errores, y creo que lo hacemos desde el paradigma de que no nos debemos equivocar, y a mí me gustaría hacer la pregunta, ¿Según quien no nos debemos equivocar?, afortunadamente muchos estamos rompiendo paradigmas obsoletos, y estamos entrando en la era de nuevos paradigmas gracias a personas como Eduardo.

Creo que esta celebridad del deporte lo dijo claramente:

He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito.
Michael Jordán

Una vida de solo aciertos, nos quitaría la oportunidad de expandir nuestros límites y por lo tanto de trascender, que afortunados somos de que en cada error se nos presente una oportunidad de crecimiento.

Saludos Eduardo y un gran abrazo.

Responder

Eduardo Martí mayo 17, 2011 a las 7:37 am

Tienes razón con en tu pregunta ¿Quien o que juzga que algo es una equivocación?
Últimamente pienso en la diferencia entre Equivocación y Negligencia. El que se equivoca es porque no sabía. El Negligente es el que sabiendo que se equivoca, continúa equivocándose. Y hasta en esos casos, esa negligencia le dará tan duro hasta que aprenda… jajaja.
Un gran abrazo amigo Enrique. Espero verte pronto.

Responder

JOSE GREGORIO abril 27, 2011 a las 1:35 pm

Hola Eduardo
Al ver este comentario recuerdo el pensamiento “errar es de humanos” todos estamos expuestos al error, sin embargo, la actitud debe ser el estar dispuesto a corregirlos y no volver a caer en el error, cosa que requiere voluntad y atención en lo que decimos y hacemos.
Efecttivamente he aprendido de mis errores y en ocasiones duele el aprendizaje, pero alli esta lo hermoso redescubrir la sensibilidad y estar dispuesto a reconocer nuestras limitaciones, para encontrar oportunidades de cambios y aprendizajes vitales. Estoy pensando seriamente en la opcion de copiar y mantener al alcance tus reflexiones son pildoras de sabiduria para repensar los errores y las actitudes que manifestamos en nuestras relaciones, asi que, hay mucho por reflexionar y hacer, para hacer del error un ensayo a favor de una vida mejor. Además el que este libre de errores, seguro le vendran momentos peores pues no encontrara a quien reconocer en sus momentos mejores. saludos

Responder

Eduardo Martí abril 27, 2011 a las 2:09 pm

El error es una cosa y la negligencia es otra. Eso hay que tenerlo bien claro.
Está grave el que pretenda vivir sin cometer errores y que además sienta CULPA por cometerlos.
Un abrazo

Responder

MARIO ESCUTIA LOPEZ abril 27, 2011 a las 12:58 pm

Me parece algo con mucho contenido, sobre todo si aceptas con humildad que los errores existen, pero cuando hay arrogancia y ego de los que estan arriba de tì ningun apunte resulta bueno. FELICIDADES. . .

Responder

Eduardo Martí abril 27, 2011 a las 2:06 pm

Clarooo… aquí entonces el lío no es el error sino la actitud del evaluador/jefe.
Excelente Mario.

Responder

Diego abril 27, 2011 a las 12:48 am

Que forma de ver las cosas que para muchos es natural, enfocarse en los errores para destruir. Asi fuimos incluso programados desde ninos, casi sin conciencia o mejor dicho, sin arrepentimiento del dano que hacemos a otros y sus consecuencias, a veces muy tragicas como es perder una relacion de amistad o familiar. “Aprender a aprender” y “nunca es tarde para cambiar”, inspiran mi pensamiento al leer tu articulo. El pensamiento pasa a otro nivel, las decisiones por tomar pasan tambien a un nivel muy diferente porque estos nuevos conceptos, amplian la vision de todo aquel que busca un liderazgo “continuo”.

Responder

Eduardo Martí abril 27, 2011 a las 9:47 am

Muy buen comentario Diego. Además, desde el liderazgo y la gerencia, también desde la paternidad, debemos cuidar la autoestima del otro. Cuando le señalamos los errores con reclamo le estamos diciendo lo inadecuados que son y poco capaces. Para mi, solo el error es error cuando viene acompañada de una manifiesta negligencia.
Saludos

Responder

Elizabeth Gudiño abril 26, 2011 a las 12:08 pm

Somos humanos, ese hecho trae consigo que somos imperfectos, por lo que los errores en los seres humanos pudiera decirse que son naturales, lo interesante del asunto es aprender de ellos. Un error nos permite visualizar que no era el camino idóneo o la estrategia correcta, dando la oportunidad de buscar nuevas estrategias para no seguir en el error.
El termómetro funciona a mi parecer excelente, nos indica cuando aumenta la temperatura, por lo que actuamos de inmediato, vamos al médico, por medio de un diagnóstico y luego de una serie de exámenes, nos indica la causa del aumento de la temperatura y con los medicamentos idóneos se normaliza.
Lo interesante es tener el termómetro que nos alerte la causa de nuestros errores y así accionar para rectificarlos.
Feliz día.

Responder

Eduardo Martí abril 26, 2011 a las 1:37 pm

Muy buena la analogía del termómetro. También sirve para medir nuestra temperatura de molestia cuando sale el error en nosotros y en los demás. jajaja… aun no encuentro mucha gente de llegue a decir con alegría: Que bueno!!! te equivocaste… ahora vas a poder aprender…. Chocaste el carro? Fue tu error?… maravilloso hijo mío, celebremos el aprendizaje… jajaja
Se que no es fácil pero hacia allá vamos…
Feliz día para ti también mi querida Elizabeth.

Responder

gustavo abril 25, 2011 a las 5:50 pm

Hola Eduardo

Siempre es un placer leer tus correos, y este en particular me parece fascinante, normalmente cuando me equivoco me molesta mucho, sin embargo me ayuda a cambiar el rumbo, a ser más paciente. Anteriormente me castigaba muchisimo cuando cometia errores que me parecian muy simples, yo era mi más severo juez, sin embargo poco me servia, porque no aprendia. Hoy y después de un tiempo estoy asimilando esta valiosisima lección, “abraza la adversidad y aprende de tus errores, porque si no cometes errores, es que no estas intentado mucho”

un abrazo…

Responder

Eduardo Martí abril 26, 2011 a las 1:32 pm

De que sirve cuestionarnos el error si no sabíamos que lo estábamos cometiendo. Y, por otro lado, como aprendemos? Gracias Gustavo por jugar este juego.

Responder

Mariuxi abril 23, 2011 a las 6:39 pm

Excelente tema! coincidencialmente terminé mi jornada laboral siendo reprendida por el jefe de área por los errores de mi equipo, errores míos también, obviamente ellos no recibieron la descarga pues ya habían salido a sus hogares cuando esto ocurrió, no obstante yo ya había repartido días atrás una serie de reclamos. Intentaré en cuanto nos reunamos darle más valor a la crítica para asumir los errores como un aprendisaje responsable y no con más neglicencia, no es fácil el camino de formar a la gente que trabaja contigo, conlleva una constante retroalimentación en la cual si no anida en el interior de ellos el deseo vehemente de subir de nivel cada día, los errores son parte de la inercia en la que tu vida se encuentra y un reflejo de cómo haces las cosas, en tal sentido creo que se logra más siendo apreciativa a la hora de corregir aunque considero también que la firmeza en decir las consecuencias que puede traer, es válida también, porque como repito, muchas veces es necesario sacudir.

Responder

Eduardo Martí abril 24, 2011 a las 2:01 pm

Sería buenísimo que reflexionaran en equipo sobre lo sucedido. Excelente oportunidad Mariuxi. Recuerda que todo error reflexionado debe terminar con un aprendizaje y con el acuerdo de no volver a cometerlo. En ese caso si hay negligencia y merece un reclamo.
Saludos y gracias por estar siempre cerca.

Responder

fanny abril 22, 2011 a las 9:31 pm

Eduardo
Arecio profundamente tu visión en éste tema, que en lo personal, ha traído a mi vida un tremendo sentimiento del que es difìcil salir: la culpa.

Entiendo que si a lo que he venido a la tierra es a vivir, a volar : Esas viejas y arcaicas apreciaciones de la “perfección” no permiten el desarrollo de nuestra verdad.

Hoy, comprendo que desde la perfeción, desde el no querer cometer faltas, errores o, desear : “el no debo; no puedor equivocarme”.
hacen que me coloque en ese 100–100 que no existe, dado que no hay posibilidad alguna en la existencia tal perfección. Y, querer situarnos de esa manera, sólo muestra la faceta de nuestra naturaleza y educación como humanos.
Mi abuela decía: “más vale la gracia de la imperfección que la perfeción sin gracia…”
Desde la visión del no querer subirte al “Tren del error,” ; se sufre mucho y se desperdicia la posibilidad -como dices- de tener oportunidades varias, para crecer y en ese sentido, enmendar, corregir y volver a iniciar con otro espíritu.
¡Claro,! cuando es posible. Y si no, a lo hecho pecho…

Recuerdo las rupturas de las reglas de cortecía.
Por ejemplicar; fueron un gesto de independencia, de no subordinarme a la servidumbre donde ” el mundo aconseja” debes estar. “El deber ser” es un ente extrateterrestre en éstos momentos. Al menos, esa es mi opinión.
Emper, te digo que simples cosas cosas como la de sentarte con las piernas cruzadas sobre el sillón; por ejemplo, entre muchos, pero muchos otros: significarón disgustos enormess que me hicieron sentir culpable.

No ví como veo ahora, esa actitud de control y dominio.
Cuando las faltas cometidas, los errores , el no saber todo por que si; han sido falsificados con la intención de generar la frustración en el otro.
El control y la dependencia.
Qué importante es la postura desde la cual nos enfrentamos a vivir. ¿Verdad? Desde la sinceridad, la humildad , la gartitud; desde ahí , una puede manejar flexiblemente el hecho de que hay días y días.

Qué a veces se cometen errores y a veces no, qué se puede saber algo, o no saber y, no pasa nada. Puede una seguir viviendo, volando con una sonrisa en los labios.
Sin embargo, cuando una se coloca desde la arrogancia, la prepotencia, la necedad , la exigencia y el control. Primero: lo más posible es, que no logre mucho o muy poco, pues me mandarán con mi musiquita a otra parte.
Y por otro, la ceguera seguirá rigiendo mis tiempos creando momentos de frustración, de infelicidad y de apego a una negatividad que no dejará que agradecida y felizmente aprenda de modo auténtico a vivir mejor cada día conmigo y con mis semejantes.
Y, además, pueda darme cuenta desde dónde viene mi equivocación, desde dónde mis errores.
Desde el berrinche y el coraje o de la fabricación de mentiras e hipocrecías.

Como siempre un expléndido trabajo y un tema para reflexionar constantemente.
Mi gartitud y un abrazo enteros.
Fanny

Responder

Eduardo Martí abril 24, 2011 a las 1:54 pm

Wuaooooo… creo que la sola reflexión que has hecho ha valido la pena la publicación del artículo. Creo que lo que ha hecho en ti es suficientemente valioso. No lo sueltes. Me encantó la frase de tu abuela, la voy a copiar y colocar en twitter “más vale la gracia de la imperfección que la perfeción sin gracia…”
Saludos

Responder

Ana Débora abril 20, 2011 a las 11:54 am

Siempre han sido de gdran ayuda tus consejos.
Con referencia a éste, solemos ser drásticos en el juicio a los errores de los demás y pedimos comprensión y olvido a los otros.
Algunos señalamos sin querer y hasta desconfiamos de una u otra forma de quienes los cometen sin tener en cuanta que: “Con la vara que medimos podemos ser medidos”.

Quisiera preguntarte: ¿Cómo salir de este círculo vicioso en el que caemos continuamente? ….¿Será que nos está faltando firmeza en la decisión?….Agradezco me ayudes a salir de esta encrucijada en la que cada día me voy enredando.

Responder

Eduardo Martí abril 21, 2011 a las 12:24 am

Cuando pongamos un poco mas en uso el pensamiento apreciativo y no solo énfasis en el pensamiento crítico. La crítica apunta a lo que no hay y falta. El aprecio a lo que si hay y funciona. La vida es una constante celebración… tanto de los logros como de los fracasos. No te amargues por las cosas y haz una fiesta en cualquier lugar. Te sirve?

Responder

mar abril 20, 2011 a las 9:30 am

Me encanto, realmete siempre he pensado que de los errores se aprende, lo importante es capitalizarlos, los regaños e insultos, castigos etc. (según sea el caso) lo único que hacen es deprimir y paralizar a las personas. Excelente lectura.

Responder

Eduardo Martí abril 21, 2011 a las 12:17 am

Que bueno Mar que te gustó. Cariños

Responder

Yaneth abril 19, 2011 a las 8:51 pm

Hola Eduardo que buen material, muchas gracias por compartirlo y por permitir nuestro crecmiento personal. Hace mes y medio me fue otorgada la visa y me vine con mis dos hijos adolescentes a Monterrey Mexico, buscando una nueva vision del mundo, otras oporunidades y cambio de ambiente para mis hijos, muchos me han tratado de loca, que estoy cometendo un error pues en mi pais tenia un trabajo estable como secretaria, trabajo hace 22 años y en ultimo estaba con contrato indefinido. Qué opinas? estoy en un error?

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 11:20 pm

Nunca estaré es desacuerdo con alguien que inicie nuevas vidas.
Siempre será preferible la riqueza de la incertidumbre que la miseria de la estabilidad.
Para mi, en este caso, como en muchos, la mayoría está equivocada.
Tu y tus hijos están “estirando” sus límites. Ustedes están agrandando su zona de confort. Desarrollarán nuevas ideas y destrezas.
Mi hija después de 13 meses fuera de su país visitó a sus amigas y se horrorizó al ver que todas llevaban la misma vida que hace un año. No habían evolucionado mucho, solo había avanzado el calendario. En cambio ella, con sus trece años de edad les contaba como eran sus días y las otras escuchaban alucinadas.
Sea cual sea el cambio, además de ser traumático, cuando se asume con decisión no deja de ser una oportunidad de expansión.
Por favor, sígueme contando y a tus hijos todo mi respeto. Adueñense de su vida y juntos construyan el mejor futuro.
Éxitos Yaneth

Responder

David abril 19, 2011 a las 5:49 pm

Hola Eduardo:

Una vez más muchas gracias por tus acertados artículos sobre el tema de liderazgo y sobre todo este el cual se enfoca sobre los errores. Siempre he trabajado con grandes corporaciones en el área petrolera, petroquímica y actualmente y por muchos años en el área del aluminio y siempre he observado el miedo que tienen los empleados ha cometer errores, no importa su nivel y/o años dentro de la organización, es un miedo que los paraliza a tomar decisiones y esta aptitud perjudica no solo a la persona que debe tomar la decisiones, sino, a la propia empresa, la cual empieza a burocratizarse, ya que nadie toma la iniciativa, y observamos una sobre carga de e-mails y comunicaciones de todo tipo para salvar las respectivas responsabilidades. Esta aptitud a esquivar todo lo que conlleve un factor de alto riego y por ende de cometer errores, tiene mucho que ver con la seguridad que tengamos de nosotros mismos, de saber que podemos equivocarnos pero la decisión fue tomada en base a la información que disponíamos, evaluando los diferentes escenarios y que contamos siempre con un plan de contingencia o plan B y que la misma fue también tomada, salvaguardando los intereses de la empresa, bien sea, para minimizar costos o maximizar ganancias. Al final lo importante es tomar una decisión y si esta fue acertada asumirla con humildad y profesionalismo y si no fue acertada (cometimos un error), aceptar y asumir nuestra responsabilidad con gallardía y dignidad y sobre todo, aprender de nuestros errores para seguir avanzando en la vida.

Saludos,

David

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 11:11 pm

Cuando queremos gerenciar desde el miedo y el temor, usamos el castigo y la culpa. En el fondo estamos llenos de miedo y de desconfianza lo cual habla de nuestra incapacidad para dirigir.
El error es inevitable y la negligencia inaceptable. Lamentablemente castigamos el error en el otro para no ver nuestra responsabilidad. Al final todos perdemos.
Al menos ya estamos hablando de esto y algunos escucharán.
Gracias David

Responder

jose contreras abril 19, 2011 a las 2:35 pm

hola eduardo gusto en saludarle soy jesus contreras espero s acuerde de mi nos conosimos en chicago en el equipo del sr adrian olmedo me parece muy interesante lo k escribio se k m va a servir de mucho gracias un abrazo a usted y asu familia

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 5:03 pm

Claro José que te recuerdo. También se que tomaste nuevos rumbos. Espero que estés muy bien y sigamos en contacto.

Responder

Iris abril 19, 2011 a las 1:07 pm

Excelente tema, excelente material Eduardo, como todo lo que tu nos envias, este material es una gran pieza para el crecimiento personal, para aplicar en todos los ambito de nuestra vida y dejar atras la creencia de lo que significa el ERROR … Nos llenamos de estados de culpa y esta nos detiene hasta paralizarnos en ves de buscar solucion, lo internalizamos hasta ocultarlo dentro muy dentro nuestro y aparentamos que no esta ahi , hasta que empieza la confuccion y malestar con nosotros y llega el conflito… Eduardo gracias por esta informacion tan valiosa, una verdadera joya para el crecimiento del potencial humano…

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 5:02 pm

Que bueno Iris… Me gustaría mucho que no lo soltaras :- )

Responder

Eduardo López Gro abril 19, 2011 a las 11:00 am

Para mí, una consecuencia generalizada al caer en los errores es el sentimiento de “Culpabilidad” que a su vez le pega duro a la autoestima, lo cual es algo que nos lleva a ocultarlo y a no aprovechar el aprendizaje que en él mismo se encuentra,lo mismo que en los conflictos que en ellos s e encuentra la semilla del encuentro.
asimilar esto es parte importante del crecimiento personal y del grupo por ello creo que al analizar las fallas y los errores en el trabajo hay que diferenciar las consideraciones ante el trabajo, con quienes debemos ser rígidos e inflexibles buscando la perfección y tolerantes, comprensivos y motivantes con la persona que lo produce. saludos y felicidades tocayo

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 5:01 pm

Tocayo… he aprendido a no sentir culpa por los errores que cometo si al hacerlo no sabía que estaba cometiendo un error. La culpa es nociva e inútil. Y, educar al otro sobre la base de la culpa es destruirlo y hacerlo sentir inadecuado. Ahora si… no soy culpable pero si responsable de las consecuencias de mis acciones. Eso si.
Saludos

Responder

Dulce abril 19, 2011 a las 10:43 am

Hola Eduardo, siempre un gusto leerte.

Me gusta mucho la frase: “Es imposible corregir un error desde la arrogancia, la vanidad y la tendencia a culpar al otro.” Yo agregaria que debemos tambien ser tolerantes con los errores de otros y con los propios. Todo error conlleva a una leccion.

Gracias!

Responder

Eduardo Martí abril 19, 2011 a las 4:58 pm

Tolerante no se si es la palabra, pero entiendo tu idea. Creo que Aceptar que eso existe y es posible nos da un poco mas de Paz.
Saludos Dulce.

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